Manila.– Un tiroteo registrado este viernes en una escuela secundaria de la provincia de Cotabato del Sur, en Filipinas, dejó tres personas muertas y seis heridas, de acuerdo con el balance actualizado proporcionado por autoridades locales.
El ataque ocurrió en la Escuela Secundaria Nacional de Banga, donde un estudiante de 14 años abrió fuego contra compañeros antes de quitarse la vida, según la información difundida por el gobernador provincial, Reynaldo Tamayo Jr.
Entre las personas fallecidas se encuentran el presunto atacante y dos estudiantes. Las autoridades señalaron que uno de los estudiantes muertos también tenía 14 años, mientras que la edad de la otra víctima no había sido establecida inicialmente.
Los servicios de emergencia recibieron el reporte de disparos alrededor de las 13:30 horas, tiempo local. Poco después, equipos de emergencia y elementos de seguridad acudieron al plantel para atender a las víctimas y asegurar las instalaciones.
Seis personas resultaron heridas y fueron trasladadas para recibir atención médica. Algunos de los lesionados presentaban heridas de menor gravedad, mientras otros permanecían bajo observación médica.
Las primeras investigaciones indican que el presunto atacante era alumno de noveno grado de la misma institución. Las autoridades también señalaron que habría enviado previamente mensajes a un amigo en los que anunciaba su intención de realizar un ataque en la escuela.
El gobernador de Cotabato del Sur informó que el agresor disparó contra cuatro compañeros antes de dispararse a sí mismo. La policía continúa recopilando información para determinar cómo obtuvo el arma y establecer con precisión la secuencia de los acontecimientos.
El número de víctimas fue modificado durante las primeras horas después del ataque. Una comunicación inicial de autoridades nacionales reportó una cifra mayor de fallecidos y heridos, pero posteriormente el gobierno provincial actualizó el balance a tres muertos y seis lesionados.
Las autoridades locales mantienen las investigaciones para esclarecer las circunstancias que llevaron al ataque y determinar si existieron señales previas que pudieran haber permitido detectarlo.
El hecho provocó preocupación entre familias y autoridades educativas de la región, mientras los servicios de emergencia continúan brindando atención a los estudiantes afectados.
La investigación permanece abierta y las autoridades deberán determinar también las condiciones bajo las cuales el menor tuvo acceso al arma utilizada durante el ataque.
Foto: Cruz Roja de Filipinas vía AP
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