El director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, presentó su renuncia al presidente Donald Trump, al argumentar que no puede respaldar el conflicto en curso con Irán por motivos de conciencia.
A través de una carta, Kent sostuvo que Irán no representaba una amenaza inminente para la seguridad nacional estadounidense y afirmó que la decisión de ir a la guerra respondió a presiones externas. “Está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso grupo de presión en Estados Unidos”, escribió.
El ahora exfuncionario señaló que comparte los principios de política exterior que Trump promovió en sus campañas de 2016, 2020 y 2024; sin embargo, aseguró que el rumbo actual se aparta de esa visión. Recordó que hasta mediados de 2025, el mandatario consideraba que los conflictos en Oriente Medio representaban un desgaste innecesario para el país.
Kent, veterano con 11 despliegues militares, subrayó que su postura también está marcada por experiencias personales. Indicó que perdió a su esposa durante un conflicto que calificó como “fabricado”, lo que refuerza su rechazo a enviar más tropas a una guerra que, a su juicio, no beneficia al pueblo estadounidense ni justifica el costo humano.
Al frente del Centro Nacional de Contraterrorismo, el exdirector tenía la responsabilidad de coordinar el análisis y la detección de amenazas terroristas. Antes de integrarse al gobierno, buscó sin éxito un escaño en el Congreso por el estado de Washington.
Además de su carrera militar como integrante de las Fuerzas Especiales, trabajó en la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
En paralelo, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, declaró que Estados Unidos evita confrontaciones con países que cuentan con armamento nuclear, en referencia al contexto internacional que rodea el conflicto.