En una sesión extraordinaria celebrada este viernes, el cuerpo de regidores del Ayuntamiento de Culiacán aprobó la solicitud de licencia presentada por el presidente municipal, Juan de Dios Gámez Mendívil, quien se separa de su cargo de manera indefinida en medio de un clima político convulso por investigaciones internacionales.
Gámez Mendívil, de 41 años y militante del partido Morena, asumió la alcaldía el 10 de junio de 2022. Su gestión ha estado marcada por una estrecha alineación política con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con quien mantiene un vínculo personal y profesional de larga data.
Rechazo a los señalamientos del Departamento de Justicia
La solicitud de separación del cargo ocurre semanas después de que trascendieran presuntos informes de la fiscalía de los Estados Unidos que vinculan a diversos liderazgos políticos de la región con estructuras del crimen organizado.
Desde el pasado mes de abril, Gámez Mendívil ha negado categóricamente dichas acusaciones, calificándolas de "infundadas" y asegurando que su administración ha operado bajo los principios de transparencia y legalidad.
Durante su última intervención ante los medios previo a la sesión de Cabildo, el edil sostuvo que su decisión de pedir licencia responde a un ejercicio de congruencia para permitir que las indagatorias sigan su curso sin que su investidura represente un obstáculo.
Perfil y trayectoria
Origen: Culiacán, Sinaloa (nacido en 1985).
Afiliación: Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Periodo en funciones: junio de 2022 – mayo de 2026.
Puntos clave: Antes de llegar a la presidencia municipal, se desempeñó en diversas áreas de la administración pública local y estatal, consolidándose como una de las figuras de mayor confianza dentro del grupo político del actual mandatario estatal.
El proceso de sucesión
Tras la aprobación de la licencia, el Cabildo notificará de manera inmediata al Congreso del Estado de Sinaloa, instancia que, por ley, deberá sesionar para nombrar a un alcalde o alcaldesa sustituto que concluya el periodo constitucional.
Mientras tanto, la Secretaría del Ayuntamiento quedará al frente de los asuntos administrativos de la capital sinaloense para garantizar la continuidad de los servicios públicos y la estabilidad gubernamental.



