La relectura de sus textos,
de sus ensayos, de sus poemas te llevan a re-entender al feminismo que ella permeó en su
escritura, Bien señaló Oliva Teroba (2026) “(…) algo estaba ocurriendo en el mundo
mientras ella escribía, y que las mujeres estaban tomando su lugar y la palabra, y ella fue
parte primordial de este movimiento en México.
”
Rosario Castellanos poeta, feminista, filósofa, escritora académica, dramaturga, ensayista,
cuentista, diplomática, nace un 25 de mayo de 1925 y fallece un 7 de agosto de 1974,
estudió en la UNAM Filosofía, donde presentó en 1950 la tesis Sobre Cultura Femenina
preguntándose ¿Existe una cultura femenina? en aquella época aún no tenía presencia
pública el feminismo, justo ahí radica la importancia de su obra.
Ella se cuestionaba sobre los roles impuestos a las mujeres, la desigualdad de
oportunidades existente entre hombres y mujeres, denunciando la exclusión de las
mujeres en los espacios culturales, académicos, políticos.
Reflexionaba sobre la maternidad, el matrimonio, el trabajo doméstico, expresado en su
poema Kinsey Report en el que les presta voz a las casadas, las divorciadas, las lesbianas,
las abstinentes: ¿Si soy casada?/ Soltera sí, pero no virgen/, Divorciada/,
Tengo ofrecida a
Dios esta abstinencia/ A los indispensables (como ellos se creen…) / Señorita, sí, insisto.
Señorita/. Mujer inteligente, irónica.
Fundamental en su trayectoria la vinculación que hizo entre la discriminación de género
con otras formas de exclusión como el racismo y la opresión que enfrentan los pueblos
indígenas.
Además de haber sido una de las primeras intelectuales mexicanas, fue también una de
las primeras en desarrollar esa mirada interseccional, pudiendo ir entendiéndose cómo
distintas formas de desigualdad coexisten.
No en balde José Emilio Pacheco dijo “Nadie en este país tuvo, en su momento una
conciencia tan clara de lo que significa la doble condición de ser mujer y ser mexicana, ni
hizo de esta conciencia la materia prima de su obra, la línea central de su trabajo”
En estos tiempos en el que las confusiones sobre los feminismos se repiten, me parece
que hay que releer los ensayos de Mujer que sabe latín y en general la obra de Rosario
Castellanos.
Mas aún cuando a 52 años de su fallecimiento, las brechas salariales, la distribución
desigual del trabajo de cuidados, la violencia contra las mujeres y la persistencia de
estereotipos de género, siguen formando parte de la agenda pública en nuestro país.
Recordemos su poema Meditación en el Umbral
No, no es la solución
tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoy
ni apurar el arsénico de Madame Bovary
ni aguardar en los páramos de Ávila la visita
del ángel con venablo
antes de liarse el manto a la cabeza
y comenzar a actuar.
Ni concluir las leyes geométricas, contando
las vigas de la celda de castigo
como lo hizo Sor Juana. No es la solución
escribir, mientras llegan las visitas,
en la sala de estar de la familia Austen
ni encerrarse en el ático
de alguna residencia de la Nueva Inglaterra
y soñar, con la Biblia de los Dickinson,
debajo de una almohada de soltera.
Debe haber otro modo que no se llame Safo
ni Mesalina ni María Egipciaca
ni Magdalena ni Clemencia Isaura.
Otro modo de ser humano y libre.
Porque yo también realmente creo que debe haber otra forma de ser humana y ser
libre…otro modo de ser mujer.
rgolmedo51@gmail.com
@rgolmedo
Palabra de Mujer Atlixco
rociogarciaolmedo.com