China aprovechó la reciente cumbre de los BRICS celebrada en Nueva Delhi para impulsar una agenda orientada a fortalecer la cooperación económica, tecnológica y financiera entre los países del bloque, en un momento en que Pekín busca ampliar su peso en el llamado Sur Global.
El presidente chino, Xi Jinping, regresó a India por primera vez en siete años y promovió propuestas como la creación de una zona abierta de inteligencia artificial para los BRICS, además de una mayor integración económica entre las naciones integrantes.
La declaración conjunta de la cumbre también respaldó una mayor utilización de monedas nacionales en el comercio y planteó avanzar en la interoperabilidad de monedas digitales emitidas por bancos centrales. Estas medidas podrían reducir algunos costos de las operaciones internacionales y disminuir la dependencia de los sistemas financieros dominados por Occidente.
Aunque India obtuvo un importante respaldo diplomático al organizar la reunión, analistas consideran que el encuentro también permitió a China proyectar su creciente influencia dentro del grupo.
Pekín busca además que los BRICS tengan un papel más relevante en la gobernanza económica mundial, mientras promueve mecanismos alternativos para el comercio y los pagos internacionales.
El desafío será convertir los acuerdos políticos en mecanismos concretos, pues dentro del bloque persisten diferencias entre sus integrantes. India, por ejemplo, ha mostrado reservas frente a algunas propuestas de infraestructura financiera impulsadas por China.
La cumbre confirma así que los BRICS buscan consolidarse como una plataforma de mayor peso económico y político, mientras China intenta posicionarse como uno de sus principales motores.
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