POR CARLOS TORRES
Por los pasillos del poder poblano comenzó a correr una versión que, de confirmarse, podría convertirse en uno de los mayores dolores de cabeza políticos para el gobierno de Alejandro Armenta: la supuesta cancelación de su visa para ingresar a Estados Unidos.
El señalamiento atribuido a Simón Levy encendió los focos rojos y colocó al gobierno estatal frente a una crisis que, más allá de la veracidad o no de la versión, ya trascendió las fronteras de Puebla. Y en política, cuando una versión alcanza dimensión nacional e internacional, el problema deja de ser solamente lo que se dice y comienza a importar también cómo se responde.
La operación para contener el golpe habría llegado tarde. El equipo de comunicación, incluido el asesor de imagen Javier Sánchez Galicia, tendría ahora la complicada tarea de apagar un incendio que ya tomó vuelo propio.
Pero hay algo que alimenta todavía más las especulaciones: el comunicado oficial. Lejos de cerrar la discusión, dejó preguntas abiertas. Y cuando un comunicado pretende aclarar una polémica pero termina generando más interrogantes, algo no está funcionando en la estrategia de crisis.
La pregunta que muchos se hacen es muy concreta: ¿qué ocurre realmente con la visa del gobernador?
Porque si la versión resulta falsa, la respuesta debería ser contundente, directa y capaz de despejar cualquier duda. Pero si resulta cierta, entonces el gobierno poblano estaría ante un problema político de mayores dimensiones.
Y aquí aparece otro dato que llama la atención.
¿Por qué Samuel Aguilar Pala, secretario de Gobernación, acudió a Nueva York en representación del gobernador, cuando la comunidad migrante poblana esperaba la presencia del propio Alejandro Armenta?
La pregunta no es menor. El gobierno de Puebla ha hecho de la relación con los migrantes uno de sus ejes de política exterior estatal y mantiene representación institucional precisamente en Nueva York.
Entonces, ¿por qué el cambio de protagonista?
¿Fue simplemente una decisión de agenda? ¿Una cuestión operativa? ¿O hay algo más detrás?
Por supuesto, sería irresponsable convertir una coincidencia en una conclusión. Pero también sería ingenuo ignorar que, en política, las ausencias y los cambios de última hora suelen generar tantas preguntas como las presencias.
El asunto cobra todavía mayor relevancia porque la revocación de visas estadounidenses a políticos mexicanos ya es un tema que ha generado controversia nacional. Apenas en agosto, Andrés Manuel López Beltrán confirmó públicamente que Estados Unidos le había retirado su visa.
Por eso, mientras no exista una confirmación oficial y verificable sobre el caso de Armenta, todo debe permanecer en el terreno de la versión y la especulación.
Pero una cosa sí parece evidente: el gobierno poblano necesita explicar.
Porque si la visa sigue vigente, que lo diga claramente. Y si no lo está, entonces habrá que explicar por qué se ocultó o se intentó minimizar un asunto que puede tener implicaciones políticas y diplomáticas.
La política tiene una regla no escrita: cuando no hay respuestas, las preguntas crecen.
Y hoy, en Puebla, las preguntas sobre la visa de Alejandro Armenta ya son demasiadas.
Sopas… porque si esto se confirma en las próximas horas, el problema apenas estaría comenzando.
Les adelanto que el gobernador del estado mexicano de Puebla @armentapuebla_ le han quitado la visa de Estados Unidos.
El Gobierno del Estado de Puebla desmiente que el gobernador, @armentapuebla_, haya recibido alguna notificación sobre el retiro de su visa de los Estados Unidos.El otorgamiento o el retiro de este documento corresponde únicamente a la política interna de las… pic.twitter.com/K4jGh5R7q7— Gobierno de Puebla (@Gob_Puebla) September 13, 2026
Pues al gober morenista de Puebla sí le quitaron la visa estadounidense, según información confiable de círculos políticos de Florida vinculados al Departamento de Estado. https://t.co/K1tgaY4gJA
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