Al menos 10 personas murieron y otras 17 resultaron heridas este martes tras un ataque con misiles rusos contra la localidad de Pechenihy, en la región ucraniana de Járkov.
El bombardeo alcanzó una zona concurrida del poblado y provocó daños en viviendas, comercios, vehículos y otros inmuebles.
Las autoridades ucranianas informaron que entre las personas afectadas se encuentran civiles.
El ataque ocurre en un momento de renovada tensión en la guerra entre Rusia y Ucrania, mientras continúan los enfrentamientos y los ataques con drones y misiles en distintos puntos de ambos países.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó el ataque y aseguró que Ucrania responderá ante las nuevas acciones militares rusas.
De acuerdo con información de las autoridades ucranianas, el ataque impactó una zona donde se encontraban viviendas y establecimientos comerciales. Equipos de emergencia se movilizaron para atender a los heridos y localizar a posibles víctimas entre los escombros.
Járkov y otras localidades del noreste de Ucrania han sido blanco frecuente de ataques desde el inicio de la invasión rusa. La cercanía de esta región con la frontera rusa la ha convertido en uno de los principales escenarios del conflicto.
La jornada también estuvo marcada por ataques en otras zonas.
Autoridades de ambos países reportaron operaciones con drones, mientras continúan las acusaciones cruzadas sobre objetivos civiles y militares.
El nuevo episodio evidencia que, pese a los esfuerzos diplomáticos y las conversaciones internacionales para buscar una salida al conflicto, la violencia continúa afectando directamente a la población.
Con al menos una decena de muertos y numerosos heridos, el ataque contra Pechenihy se suma a los episodios más recientes de una guerra que continúa sin una solución definitiva y que mantiene a millones de civiles bajo riesgo de nuevos bombardeos.
Imagen: Sofiia Gatilova/REUTERS
Publicar un comentario