Los mercados petroleros volvieron a reaccionar este viernes ante la escalada militar en Medio Oriente y los riesgos para las principales rutas de transporte energético.
El precio del crudo Brent llegó a aproximarse a los 110 dólares por barril, impulsado por las preocupaciones relacionadas con el bloqueo del estrecho de Ormuz y los recientes avances de los hutíes en Yemen.
Sin embargo, posteriormente el mercado registró una fuerte corrección. El Brent llegó a caer alrededor de 3.8 por ciento, hasta ubicarse cerca de los 103.50 dólares, mientras el West Texas Intermediate (WTI) descendió aproximadamente 3.5 por ciento.
Los movimientos reflejan la incertidumbre de los inversionistas ante la posibilidad de que las rutas de suministro permanezcan afectadas durante un periodo prolongado.
La situación es especialmente delicada porque Bab el Mandeb y Ormuz son corredores fundamentales para el transporte mundial de petróleo. Cualquier interrupción prolongada puede incrementar los costos de traslado y ejercer presión sobre los precios de los combustibles.
Aunque el descenso registrado este viernes dio cierto respiro a los mercados, los especialistas mantienen la atención sobre la evolución de la guerra y las negociaciones relacionadas con la reapertura de las rutas marítimas.
De prolongarse las restricciones, el impacto podría trasladarse a consumidores y empresas mediante mayores costos energéticos, logísticos y de transporte.
Publicar un comentario