FUENTE DE PODER.
Mientras Puebla se prepara para recibir el Tianguis Turístico 2027, la inseguridad representa uno de los principales retos para recuperar la confianza de visitantes nacionales y extranjeros.
La inseguridad que prevalece en distintas regiones del estado de Puebla comienza a convertirse en un factor que preocupa al sector turístico, particularmente en municipios como Zacatlán y Chignahuapan, dos de los principales destinos de la Sierra Norte. Robos, asaltos a mano armada y hechos violentos han generado preocupación entre habitantes y visitantes, quienes cuestionan las condiciones de seguridad para viajar por carretera y permanecer en los principales destinos turísticos de la entidad.
El panorama representa un desafío para el gobierno estatal, que se prepara para la realización del Tianguis Turístico 2027 evento en el que se espera la participación de entidades de todo el país para promover los destinos turísticos de México ante visitantes y operadores nacionales e internacionales.
El problema es que, mientras desde el gobierno se difunden cifras positivas sobre seguridad y turismo, en distintas regiones persiste la percepción de que la delincuencia continúa afectando la tranquilidad de las familias y de quienes visitan Puebla.
A ello se suma la preocupación por la presencia de grupos delictivos en la zona metropolitana de Puebla.
La detención de presuntos integrantes de organizaciones criminales en sectores de alta plusvalía, como en Lomas de Angelópolis, ha generado cuestionamientos sobre la capacidad de las autoridades para contener a la delincuencia organizada.
También han causado impacto las investigaciones y detenciones de algunos exfuncionarios municipales y alcaldes vinculados, según las autoridades, con presuntas actividades delictivas, entre ellas robo en carreteras y posibles operaciones relacionadas con el huachicol, con su detención no se acaba la delincuencia sino que se pone al descubierto que en dos años que lleva la administración estatal apenas se dieron cuenta que estos alcaldes encabezaban bandas de delincuentes de alto impacto y tuvo que intervenir la federación a través del mismo secretario de seguridad y protección ciudadana Omar García Harfuch como diría el clásico entonces que hacen los responsables de dar seguridad a los poblanos.
Estos casos han colocado nuevamente el tema de la seguridad en el centro del debate político estatal.
Para el sector turístico, el problema no solamente se mide en estadísticas: también influye la percepción de seguridad que tienen los visitantes al momento de decidir hacia dónde viajar. Zaca
tlán y Chignahuapan cuentan con atractivos naturales, culturales y gastronómicos que los han convertido en destinos importantes de Puebla; sin embargo, si los turistas perciben que trasladarse por carretera representa un riesgo, pueden optar por otros destinos.
tlán y Chignahuapan cuentan con atractivos naturales, culturales y gastronómicos que los han convertido en destinos importantes de Puebla; sin embargo, si los turistas perciben que trasladarse por carretera representa un riesgo, pueden optar por otros destinos.
El reto para las autoridades será demostrar que Puebla es un estado seguro no solamente durante los grandes eventos turísticos, sino también en las carreteras, municipios y comunidades que reciben diariamente a miles de visitantes.
El Tianguis Turístico 2027 será una importante oportunidad para promocionar a Puebla, pero también pondrá a prueba la capacidad de las autoridades para garantizar condiciones de seguridad. Porque para atraer turistas no basta con campañas publicitarias ni con cifras oficiales: la seguridad en las calles y carreteras será el verdadero escaparate con el que Puebla tendrá que convencer a sus visitantes.
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