MARIO MARÍN SIGUE EN EL ALTIPLANO Y CONVIVIÓ CON ERNESTO RUFFO

 






 ¿ PRIVILEGIOS DE LOS EXGOBERNADORES EN EL ALTIPLANO ?



Por si alguien pensaba que el poder se acaba cuando se cruza la puerta de una prisión, Ernesto Ruffo Appel acaba de revelar que en El Altiplano también existe una especie de “club de exgobernadores”

 El exmandatario de Baja California pasó 72 días en el penal de máxima seguridad y, antes de regresar a su casa en Ensenada para continuar su proceso bajo prisión domiciliaria, contó algunos detalles de su estancia que llaman la atención. Ruffo reveló que durante su permanencia en el Altiplano tuvo oportunidad de convivir y conversar con otros exgobernadores que han enfrentado procesos judiciales. Entre los nombres mencionó a **César Duarte, Tomás Yarrington y Mario Marín Torres**, exgobernador de Puebla.

 Y aquí es donde aparece la pregunta inevitable: **¿Qué tan diferente es la vida de un exgobernador dentro de una prisión de máxima seguridad respecto al resto de los internos?**

 Porque mientras para cualquier ciudadano común la cárcel significa aislamiento, incertidumbre y una ruptura prácticamente total con su vida anterior, en el caso de algunos personajes que alguna vez ocuparon los principales cargos políticos de sus estados, el Altiplano parece convertirse también en un espacio para reencontrarse con viejos conocidos de la política. Ruffo contó que durante las horas que podían permanecer fuera de sus celdas conversaban sobre política y que entre ellos se daban ánimo para sobrellevar el encierro.


EL PRECIOSO SALDRÁ DEL ALTIPLANO TARDE  O TEMPRANO

 Entre esos nombres aparece nuevamente **Mario Marín Torres**, quien fuera gobernador de Puebla y que permanece recluido mientras enfrenta su propio proceso judicial.


 El llamado “góber precioso” vuelve así al escenario público, aunque ahora desde uno de los lugares más reservados del sistema penitenciario mexicano.

 Y es inevitable recordar que por El Altiplano han pasado o permanecen personajes que en otro momento tuvieron poder, escoltas, oficinas, presupuestos, operadores políticos y capacidad de decisión sobre millones de ciudadanos. Hoy algunos comparten el mismo techo penitenciario.

 El contraste resulta particularmente fuerte: **quienes alguna vez estuvieron acostumbrados a que otros esperaran afuera de sus oficinas, ahora esperan ellos detrás de una puerta de seguridad.** Pero también hay otra lectura.


 La salida de Ruffo demuestra que la condición de exgobernador no elimina el proceso judicial, pero tampoco significa que una persona deba permanecer necesariamente en prisión preventiva si un juez determina modificar la medida cautelar conforme a las circunstancias particulares del caso. Ruffo, de 74 años, continuará su proceso desde su domicilio en Ensenada y bajo restricciones judiciales.

 Una cosa es la responsabilidad que cada exgobernador deba enfrentar ante la justicia y otra muy distinta es la convivencia que puedan tener dentro de un penal.

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