Luciano Maiani comparte su visión sobre la física de partículas con estudiantes de la BUAP



Domingo, Septiembre 6, 2026.

 Puebla, Pue.— La colaboración científica internacional continúa fortaleciendo la formación académica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

 Como parte de este vínculo, el físico italiano Luciano Maiani, quien dirigió la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) entre 1999 y 2003, visitó la institución para impartir conferencias a estudiantes y docentes de las áreas de Física y Electrónica. Maiani mantiene desde hace más de dos décadas una relación cercana con la BUAP, institución que ha participado en proyectos internacionales vinculados con el CERN y que forma parte de la comunidad científica mexicana involucrada en investigaciones de frontera sobre física de partículas.



 Durante su estancia, el investigador de la Universidad Sapienza de Roma abordó los principales desafíos que enfrenta actualmente la física de partículas y destacó la importancia de continuar desarrollando experimentos capaces de explicar fenómenos que todavía permanecen sin respuesta. Uno de los grandes enigmas, explicó, es la materia oscura, cuya existencia se infiere por sus efectos gravitacionales, pero que no interactúa con la luz como lo hacen las partículas conocidas. Para Maiani, encontrar nuevas partículas que permitan comprender su naturaleza representa uno de los principales objetivos de la investigación científica contemporánea.


 También señaló que existen interrogantes teóricas relacionadas con el Bosón de Higgs y las características fundamentales de las partículas elementales, por lo que será necesario avanzar hacia experimentos con mayores niveles de energía y aprovechar las nuevas etapas de operación del Gran Colisionador de Hadrones (LHC).


 Los retos de dirigir el CERN Al recordar su paso por la dirección general del CERN, Maiani reconoció que ocupar ese cargo representó uno de los mayores desafíos de su trayectoria profesional, debido a que las decisiones científicas y administrativas de mayor relevancia recaían directamente en la dirección. Entre los momentos más complejos mencionó la decisión de concluir las operaciones del acelerador LEP, antecesor del LHC.


 Aunque el equipo científico había obtenido resultados relevantes, mantenerlo en funcionamiento habría complicado la construcción del nuevo acelerador. Maiani consideró que aquella determinación permitió garantizar la continuidad del proyecto del LHC, una infraestructura que posteriormente se convertiría en una de las herramientas científicas más importantes para el estudio de las partículas elementales. Otro reto estuvo relacionado con el incremento de los costos de construcción del LHC. 



Ante las dificultades financieras, fue necesario reorganizar programas y buscar nuevas alternativas de financiamiento. En ese proceso, la participación de la banca europea permitió obtener un préstamo de largo plazo, una medida inédita para una organización científica de esas características. Reconoce participación de la BUAP El investigador italiano destacó particularmente la incorporación de científicos latinoamericanos a los proyectos del CERN y señaló a la BUAP como una de las instituciones que contribuyeron a fortalecer esta cooperación. Recordó que, junto con investigadores mexicanos, se impulsaron programas de intercambio académico que facilitaron la movilidad de científicos entre América Latina, Europa y el CERN.


 Estos esfuerzos derivaron en redes de colaboración destinadas a formar especialistas e impulsar investigaciones en física de altas energías. En este contexto, la BUAP tuvo una participación relevante en el experimento ALICE, uno de los grandes detectores instalados en el LHC y dedicado al estudio de las condiciones de la materia que existieron poco después del Big Bang. Maiani consideró que la incorporación de instituciones latinoamericanas, y particularmente de la BUAP, generó una nueva etapa de colaboración científica internacional y permitió ampliar la participación de investigadores de la región en proyectos de gran escala.

 La relación entre el científico italiano y la BUAP también tiene un reconocimiento institucional. En 2010, la Universidad le otorgó el Doctorado Honoris Causa por sus aportaciones a la ciencia y a la física de partículas. Con su visita, Maiani refrendó la importancia de mantener abiertos los vínculos entre universidades mexicanas y grandes centros internacionales de investigación, al tiempo que acercó a las nuevas generaciones de estudiantes a los retos que enfrenta la ciencia en la búsqueda de respuestas sobre el origen y composición del universo.

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