En un país donde la tierra se mueve todos los días, la prevención y el diseño sismorresistente se vuelven prioridades de seguridad nacional.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) mantienen un monitoreo constante sobre la geografía mexicana, la cual se encuentra dividida en cuatro grandes regiones (A, B, C y D)
según su nivel de peligrosidad.La mayor amenaza se concentra en el litoral del Pacífico y en las denominadas "brechas sísmicas", sectores que acumulan energía elástica listos para detonar movimientos telúricos de gran magnitud.La Franja Roja: Región D y el Cinturón de FuegoLa Zona D está catalogada como de sismicidad muy alta. Aquí, los temblores de magnitud superior a 7 son frecuentes, y las aceleraciones del suelo pueden rebasar el 70% de la fuerza de la gravedad.
Esta región abraza principalmente la costa occidental, donde la interacción de las placas tectónicas de Cocos y de Rivera con la placa Norteamericana genera un choque de subducción constante.Seis estados concentran el mayor peligro sísmico en el territorio nacional:Guerrero y Oaxaca:
Históricamente los epicentros de los terremotos más devastadores del país debido al contacto directo con la Placa de Cocos.Chiapas: Región de alta complejidad tectónica por la convergencia de tres placas (Cocos, Norteamérica y del Caribe).Michoacán, Colima y Jalisco: Estados vulnerables tanto a sismos corticales de gran magnitud como a la actividad del Cinturón Volcánico Transmexicano.Baja California y Sonora: Afectados principalmente por el sistema de fallas de San Andrés y la apertura del Golfo de California.Las "Brechas Sísmicas":
Energía Acumulada en SilencioUno de los puntos que genera mayor preocupación entre la comunidad científica de la UNAM son las "brechas sísmicas" (seismic gaps), que son zonas geográficas donde no se ha producido un terremoto de magnitud 7 o más en un periodo de 50 años o más.
El silencio sísmico no es sinónimo de calma, sino de una peligrosa acumulación de energía.Brecha SísmicaUbicación CríticaEstado ActualBrecha de GuerreroCosta del Pacífico, cerca de AcapulcoCerca de 100 años sin un sismo mayor. Si se rompe en un solo movimiento, podría superar una magnitud de 8.0.Brecha de JaliscoCosta norte de JaliscoNo experimenta un terremoto mayor a 7.5 desde 1932.Brecha de ChiapasFrontera sur y zona costeraPresenta más de 300 años de acumulación de energía elástica.El Impacto en las Zonas Intermedias y la Ciudad de MéxicoAunque entidades como Puebla, Morelos, Tlaxcala, Veracruz y la Ciudad de México se clasifican formalmente dentro de las zonas sísmicas intermedias (Zonas B y C), la vulnerabilidad del centro del país se ve amplificada por dos factores críticos: los sismos intraplaca (ocurridos debajo del continente a profundidades medias, como el del 19 de septiembre de 2017) y la naturaleza blanda del suelo.Efecto de Sitio:
En la Ciudad de México, las áreas situadas sobre el antiguo suelo lacustre (antiguos lagos como Texcoco y Xochimilco, que abarcan alcaldías como Cuauhtémoc, Iztapalapa, Benito Juárez y Venustiano Carranza) experimentan una amplificación extrema de las ondas sísmicas, convirtiendo sismos lejanos en sacudidas de alta destructividad.La única certeza científica con la que se cuenta es que México es un territorio dinámico.
Al no existir tecnología en el mundo capaz de predecir la fecha o la magnitud de un terremoto, las normativas de construcción estrictas y los sistemas de alerta temprana siguen siendo los escudos más efectivos para salvaguardar vidas.Para comprender mejor cómo se clasifican y distribuyen estas áreas de peligro, puede resultar muy útil revisar este video informativo sobre las zonas sísmicas en la CDMX, el cual explica de manera detallada las diferencias de suelo y vulnerabilidad dentro de la cuenca del Valle de México.
Publicar un comentario