SIN LÍMITES .
*Reflexiones de un Prelado Argentino a propósito de Semana Santa
Por Raúl Torres Salmerón
En estos tiempos de reflexión, con motivo de la Semana Santa, hay que destacar una plática de
Monseñor Dante Braida, Obispo de La Rioja, Argentina y Presidente de la Comisión Episcopal de
Pastoral Social de la Conferencia Episcopal de esa nación, impartida a 200 dirigentes políticos,
sociales, educativos y empresariales.
Es un retiro espiritual que anualmente ofrece el Arzobispado de San Juan de Cuyo, con el
propósito de promover la reflexión y el diálogo. El tema fue Ser Servidores de la Fraternidad y la
Amistad Social.
En su prédica expuso que el encuentro sea ocasión para fortalecer la vocación de servicio en la
construcción de un mundo donde todos tengan un lugar y convivan en paz, asumiendo los desafíos
actuales.
Así, ofreció 12 consejos a los presentes:
1. Cultivar un Fuerte Vínculo con Dios. Aprender a parar, a hacer pausas que me permitan tomar
conciencia de que somos limitados y necesitados de Dios y de los demás. Tomar conciencia de lo
que hacemos y cómo lo hacemos. De lo que está bien y de lo que tiene que cambiar.
2.
Asumir y Vivir con Entrega la Dimensión Social de la Fe. Así como expresamos la fe en la oración
y participando de una misa o del culto o realizando una peregrinación, tenemos que expresarla
también en la vida cotidiana, en nuestras responsabilidades y vínculo de cada día, en un club, en
una colonia, una cooperativa escolar, en toda institución que tenga como fin buscar el bien de
toda la población.
3. Inclusión Social de los Pobres. Necesitamos incluir a los más alejados, pobres o descartados del
sistema.
De nuestra fe en Cristo siempre cercano a los pobres y excluidos, brota la preocupación
por el desarrollo integral de los más abandonados de la sociedad.
4. Nuevo Estilo de Vida que Reduzca el Nivel de Consumo. Tomando las enseñanzas del Papa
Francisco en Laudato Si, cuidar la casa, la economía actual impulsa a generar en cada persona un
consumidor de lo tanto que se produce en el mundo.
Una persona con corazón vacío, necesita
más objetos para comprar, poseer y consumir. Se puede vivir muy bien con poco, con sobriedad y
belleza.
5. Darse a los Demás como el Buen Samaritano. Tenemos que ponernos en el lugar del otro,
comprendiendo su fragilidad, compadeciéndonos, ocupándonos de él y buscando que otros
participen de la ayuda.
En cada persona que nos rodea hay un necesitado y podremos conocer y
comprender sus necesidades cuando generamos un vínculo y nos animamos a sostenerlo en el
tiempo.
6. Fortalecer la Participación. Asumir que la realidad social es compleja y nadie la puede abordar
solo ni tampoco una sola institución. Hay que favorecer ampliamente la participación ciudadana
para que todos los miembros de la sociedad puedan aportar sus puntos de vistas, dones y
talentos.
7. Luchar Contra la Globalización de la Indiferencia.
Es una de las enfermedades sociales que
afectan la fraternidad y la amistad social ya que vemos problemas, vislumbramos desafíos en la
sociedad y esperamos que otros los aborden. Promover la solidaridad y la misericordia en todos,
particularmente en quienes tenemos responsabilidades.
8. Promover el Diálogo.
Si partimos de que cada uno tiene algo valioso que aportar a la sociedad,
lo mismo que cada institución, el diálogo genera muchas más posibilidades de crecimiento al
permitir la articulación entre todos. Es importante afrontar las diferencias y conflictos que
habitualmente surgen en una sociedad.
9.- Trabajar por la Paz y el Bien Común. El crecimiento humano necesita ambientes de paz y poder
tener al alcance todos los bienes necesarios.
Por ello toda actividad política tiene que estar
enfocada a garantizar estos bienes para toda la población, no solo para algunos sectores.
10. Rehabilitar la Política. Valorar la política como el acto más sublime de caridad y advertir los
riesgos de los populismos e inmediatismos, así como de ciertas concepciones liberales que
subvaloran los lazos comunitarios y culturales, exacerbando el individualismo.
La grandeza política
se muestra cuando, en momentos difíciles, se obra por grandes principios y pensando en el bien
común a largo plazo.
11. Valor del Testimonio.
Para crecer en la fraternidad y la amistad social es necesaria la
coherencia. Cómo uno vive y encarna los valores esenciales que construyen la vida social es
esencial como también lo es la coherencia de vida aún en medio de nuestras fragilidades,
expresada en importancia que doy al cuidado de la propia familia, la voluntad de servir a todos, de
vencer todo tipo de indiferencia y luchar contra la corrupción
.
12. El Servicio de los Dirigentes. El rol como dirigentes, la participación en la vida pública y política
de un municipio, la provincia o la nación, en distintas organizaciones sociales es una ocasión
excepcional de ser servidores de la fraternidad y la amistad social.
En fin, como escribió Teófilo V. Méndez Ramos (Perú, 1894-1954), en su poema Los Libros:
Libros devorados llenos de ansia
allá por los años ya corridos.
¡Tomos diminutos por siempre idos!
¡Páginas dilectas de mi infancia!
Libros predilectos. Libros viejos.
Libros delirantes de ternura.
Páginas henchidas de locura
de interrogaciones y consejos.
raultorress@hotmail.com
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