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10 de junio de 2020

¿Otro 'virus chino' para Trump? La disputa geopolítica llega a las redes sociales de la mano de Tik Tok



La red social puede terminar siendo un actor y no solo un medio en la campaña presidencial que está por comenzar. Tengamos este tema en el radar. Igual que el coronavirus, será una moneda de canje electoral.

El logo de Tik Tok con una bandera de EE.UU. de fondo.
Dado Ruvic / Reuters
Así como el coronavirus se ha propagado, una aplicación digital se viraliza de manera exponencial y toma como 'población de riesgo' a adolescentes y jóvenes. En 2016 se fundó y desde 2018 viene impactando el mundo, pero durante la pandemia se generalizó a diversos grupos etarios y capas sociales, solidificándose en diversos países de Europa y, sobre todo, en Estados Unidos.
Se ha convertido en una nueva red social divertida que parece no traer problemas de salud ni complicaciones sanitarias, pero de seguro, en algún momento va a levantar algún tipo de incomodidad en algunos países y sectores políticos, quizá no por sus contenidos pero sí por su procedencia: aunque muy pocos usuarios lo adviertan, su dueña es una empresa china y eso va a despertar paranoias. De hecho, ya las ha venido levantando y es posible que en las presidenciales de Estados Unidos produzca malestares, cuando menos.

Tik Tok pasó las 2.000 millones de instalaciones en el mundo. Ya en 2019 superaba a Facebook e Instagram en número de descargas. Pero la pandemia ha significado su momento estelar, convirtiéndose en la aplicación con mejores estadísticas en el primer trimestre de 2020. El confinamiento, cuarentena o distanciamiento son el caldo de cultivo para las redes sociales en general, pero para la red china ha representado un impacto severo en los imaginarios de cientos de millones de usuarios en este tiempo.

Si las otras redes no pueden penetrar la cortina de hierro china, Tik Tok en cambio ya conquistó Estados Unidos y es probable que en poco tiempo se encuentre en medio de las diatribas políticas e ideológicas, a pesar de sus contenidos ingenuos e infantiles

Su 'target' es la generación Z, aunque rápidamente abre su campo de acción hacia artistas, 'influencers' y políticos de otras generaciones que quieren conquistar aquella.

India, China y Estados Unidos son los países donde tiene mayor descarga, pero hablamos de un acontecimiento tan mundializado como el covid-19.

Si las otras redes no pueden penetrar la cortina de hierro china, Tik Tok en cambio ya conquistó Estados Unidos y es probable que en poco tiempo se encuentre en medio de las diatribas políticas e ideológicas, a pesar de sus contenidos ingenuos e infantiles.

Tipo de contenido y públicos: el 'target' chino o ¿qué es lo que gusta de Tik Tok?
La empatía de esta red no se basa en vehemencias ideológicas o políticas, todo lo contrario. Hablamos de un espacio virtual de entretenimiento, alejado de los insultos en Twitter, de las intensidades en Facebook y de las excentricidades de los 'influencers' de Instagram.

La magister en comunicación María Pastora Sandoval indicó a la página web Emol que el éxito de la aplicación se basa "en que cubrió esa necesidad de poder producir piezas audiovisuales más complejas por parte de cualquier persona que quiera hacerlo".

Los contenidos característicos de la aplicación son las imitaciones de voces, canciones o bailes y los 'sketchs' humorísticos. La mayoría de los videos son de máximo 15 segundos. Las ficciones breves tienen preferencia sobre los videos de realidad.

Como toda red social, está condicionada por los algoritmos. Ese es el punto fuerte de Tik Tok, ya que estos están diseñados para producir una mayor viralización de los contenidos, con el fin de que lleguen a otras personas con los mismos gustos e intereses y no únicamente a los seguidores de una cuenta. Sus algoritmos abiertos son un impulso para los no famosos, en comparación con los cada vez más cerrados y ajustados del resto de redes que han pasado a una fase publicitaria agresiva y que otorgan todo el peso a las cuentas con altísima cantidad de seguidores o amigos y a quienes pueden pagar altas sumas para masificar sus contenidos. En la red china aún se premian los buenos contenidos y la creatividad.

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Dos mujeres generan indignación por ridiculizar un baile tradicional de Australia. ##australia

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Por ejemplo, el algoritmo de Facebook encapsula los contenidos a un limitado grupo de amigos de la cuenta que publica y es muy difícil salir de ese círculo, a menos que se pague publicidad. En cambio, Tik Tok permite a los contenidos esparcirse de manera mucho más fluida y en base a grupos de interés y no solo a los seguidores. Así, muchos 'sketch' hechos en casa, planificados y practicados en familia, han terminado teniendo importante viralización sin que necesariamente estén publicados por algún famoso o cuenta masiva.

Que los usuarios no sientan cohibiciones de algoritmos limitantes, que pueda llegarle a quienes les gustan contenidos similares y que a la vez no se queden circunscritos solo a seguidores o amigos permite pensar en una red social libre, en la que no se tenga que recordar a cada rato que hay un algoritmo coartando el accionar.

Y es así que se han ganado a la más incompresible de las generaciones: la generación Z

Generación Z: población de riesgo
Si los algoritmos de Tik Tok generan la sensación de libertad que todo adolescente quiere sentir, los clips educativos y fáciles debido a la imitación o doblaje, hechos en videos autoeditables muy cortos, han generado entusiasmo en la generación 'postmillenial'.

Si los 'millenials', que nacieron desde los ochenta hasta el fin del siglo XX, sufrieron la transformación de lo analógico hacia lo digital, los 'postmillenials' son nativos del mundo digital, no entienden lo analógico y nacieron en la primera década del siglo, aunque algunos ubican los límites de su nacimiento en 1997.


Aplicación de Tik Tok en un móvil.
Martin Bureau
También llamada Z, es una generación autodidacta, nativa de lo digital (nadie tiene que explicarles su entorno virtual que lo entienden mejor que sus predecesores), y definen la comunicación como un proceso de interacción, por lo que están acostumbrados a la creación de sus propios contenidos. Cualquier obstáculo saben traspasarlo con la ayuda de algún tutorial.

Por eso no disfrutan tanto los medios tradicionales como la televisión o la radio, que los reduce a ser meros espectadores.

Hablamos de adolescentes y jóvenes, el 'target' que Tik Tok estudió muy bien y donde se ha hecho especialmente fuerte. Para esta generación ya es la red social más divertida.

Cualquiera que quiera comprender, compenetrarse, vender o hacerse escuchar por este grupo etario tendrá en esta aplicación una herramienta predilecta y un acceso directo.

Por ello, muchos artistas, 'influencers' y hasta políticos han comenzado a inmiscuirse en ella. Se ha hecho famosa y eso le está trayendo problemas relacionados con la política.

Tik Tok llega a la política (o la política a Tik Tok)
Por más naif que resulte la experiencia, es lógico que el éxito en occidente de la aplicación china tenga dolientes.

Sobre todo en Estados Unidos, donde ya en el último trimestre de 2019 los senadores Chuck Schumer (Partido Demócrata) y Tom Cotton (Partido Republicano) habían prendido las alarmas sobre el riesgo que podía significar la red (y la información que produce), para la seguridad nacional de su país, ya que podría usarse "para espiar a los ciudadanos".

Pero quien puso a Tik Tok en el radar fue Washington Post, con la publicación de un trabajo que intentaba develar, a mediados de septiembre, una política de censura de la startup hacia el movimiento político de Hong Kong y la relacionaba, como podría esperarse, con el Gobierno chino, pidiendo de manera expresa poner coto a su libre actuación en Estados Unidos.

La ferocidad con la que Trump se refiere a China contrasta con la libertad con la que se desplaza Tik Tok en Estados Unidos. Su éxito puede inaugurar nuevas paranoias en los más conservadores, pero su uso masivo en la ciudadanía hace muy difícil que pueda ser censurada

Extrañamente, el propio Washington Post es utilizado por expertos en marketing como ejemplo de estrategia correcta para los grandes medios de comunicación cuando de su cuenta de Tik Tok se trata, puesto que ya ha pasado los 500.000 seguidores proyectando un contenido que muchas veces no tiene tanto que ver con las noticias que publica el medio, sino más bien con videos de un humor medio absurdo, medio satírico. Su idea no es que los adolescentes y tiktokers vean las noticias por la cuenta, sino que conozcan la marca del medio. De hecho, su lema, 'We are a Newspaper', da cuenta que le hablan a gente que podría no conocer a uno de los principales periódicos del país.

A partir de su trabajo sobre Tik Tok, otros personajes, como Marco Rubio, se han activado en la ofensiva. El senador pidió en octubre investigar la empresa china Byte-dance, dueña de la startup: "Continúa existiendo evidencia amplia y creciente de que la plataforma de TikTok para los mercados occidentales, incluidos los de Estados Unidos, está censurando contenido que no está en línea con las directivas del Gobierno chino y del Partido Comunista", dijo Rubio en un comunicado en ese momento

También Alex Stamos, exjefe de seguridad de Facebook y profesor de Stanford, puso el ojo en la aplicación: "Está de moda pretender que las preocupaciones sobre el dominio tecnológico chino son solo una cortina de humo de los ejecutivos de EE.UU., pero si realmente te importa la privacidad, la seguridad y la moderación del contenido, entonces debes prestar atención a TikTok".

Los primeros días de 2020 la tensión llegó al Ejército de Estados Unidos, que expresamente prohibió a sus tropas el uso de Tik Tok por cuestiones de seguridad nacional. Le siguieron otras instituciones.

Para entonces, todavía el covid-19 no había sido definido como 'virus chino' por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ni China había sido acusada por él como responsable de la pandemia y la muerte de más de 100.000 personas en su país.



Tomando en cuenta que vienen presidenciales este año y recordando el debate generado sobre la presunta intromisión rusa para influir en las elecciones presidenciales de 2016, podría esperarse una ofensiva de algún bando político contra la red social china.

En varias ocasiones la empresa Byte-dance ha afirmado que los datos de sus usuarios no se encuentran en China, sino en Singapur, y en marzo informó que organizará un centro de moderación de contenidos con objeto de mostrar transparencia y rebajar las tensiones.

También cabría esperar que Tik Tok sea utilizada en las campañas de ambos candidatos para conquistar el voto de los 40 millones de estadounidenses que interactúan con la aplicación y que podrían disgustarse si el gobierno intenta limitar o censurar la red social. Es verdad que muchos de ellos no votan (todavía), pero también que entre ellos hay muchos nuevos votantes que podrían resultar decisivos.

La ferocidad con la que Trump se refiere a China contrasta con la libertad con la que se desplaza Tik Tok en Estados Unidos. Su éxito puede inaugurar nuevas paranoias en los más conservadores, pero su uso masivo en la ciudadanía hace muy difícil que pueda ser censurada.

En fin, una divertida aplicación puede traer nuevos dolores de cabeza en el tablero geopolítico.

Tik Tok puede terminar siendo un actor y no solo un medio en la campaña presidencial que está por comenzar. Tengamos este tema en el radar. Igual que el coronavirus, será una moneda de canje electoral.

Ociel Alí López
Es sociólogo, analista político y profesor de la Universidad Central de Venezuela. Ha sido ganador del premio municipal de Literatura 2015 con su libro Dale más gasolina y del premio Clacso/Asdi para jóvenes investigadores en 2004. Colaborador en diversos medios de Europa, Estados Unidos y América Latina.

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