El presidente Donald Trump regresó este jueves a Carolina del Sur para apoyar la campaña de la republicana Darline Graham, cuya contienda por un escaño en el Senado ha generado preocupación dentro de su partido ante el avance de la oposición demócrata.
La presencia del mandatario en el estado representa un nuevo esfuerzo para movilizar a los votantes republicanos antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. La competencia enfrenta a Graham con la demócrata Annie Andrews, médica pediatra que busca conquistar una representación históricamente dominada por los republicanos.
Graham ocupa el escaño que quedó vacante tras la muerte de su hermano, el senador Lindsey Graham, en julio. Ahora debe defender esa posición en una elección que ha adquirido relevancia nacional por sus posibles consecuencias para el equilibrio del Senado.
Trump ha intensificado sus actividades de campaña para impulsar a los candidatos de su partido y promover la participación de sus simpatizantes. La visita a Carolina del Sur ocurre en medio de una disputa electoral que ha llamado la atención por la competitividad de una contienda poco habitual en ese estado.
Los comicios intermedios renovarán los 435 integrantes de la Cámara de Representantes y alrededor de un tercio del Senado estadounidense. El resultado definirá las condiciones políticas en las que el gobierno deberá negociar leyes, presupuestos y otras iniciativas.
Los republicanos pretenden conservar sus mayorías, mientras los demócratas buscan aumentar su representación legislativa.
La economía, el costo de vida y la política exterior figuran entre los asuntos que marcan la discusión electoral. En este contexto, el respaldo presidencial se convierte en una herramienta para movilizar a los votantes y reforzar las campañas de los candidatos republicanos.
Foto: Alex Brandon (AP Photo/Alex Brando


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