Filigramma #30
Abel Pérez Rojas
Dime, vida:
¿abona en algo ser poeta
en el final de los finales?
Poema de un poeta frente a la muerte.
Abel Pérez Rojas
Continúa la labor literaria en torno a Filigramma, revista del Círculo de Escritores Sabersinfin. Detrás de esta publicación alienta una convicción profunda: desde la cultura, el arte, la literatura y, de manera particular, la poesía, es posible contribuir a la construcción de una cultura de paz y a la transformación consciente de nuestro entorno. Cada página aspira a abrir un espacio para el desarrollo, el estudio, el diálogo y la retroalimentación de las letras; un territorio compartido no solo por quienes publicamos habitualmente en ella y por nuestros autores invitados, sino también por quienes nos leen con asiduidad o se acercan ocasionalmente a sus páginas.
En un contexto donde los proyectos editoriales dedicados al arte y surgidos de la sociedad suelen desaparecer poco después de iniciar su circulación, llegar al número treinta representa la perseverancia de quienes, en tiempos antepandémicos, nos reunimos para dar vida a una iniciativa que hoy se ha convertido en nodo, punto de encuentro y fulcro de voluntades. Nos sostiene la certeza de que la literatura y, en especial, la poesía pueden trazar rutas alternativas hacia un conocimiento nacido de la dimensión creativa del ser humano y hacer más comprensible el trasfondo de nuestra existencia.
Treinta números significan también aprendizaje, resistencia y comunidad. En ellos convergen voces, sensibilidades y perspectivas que, sin renunciar a sus diferencias, reconocen en la palabra una forma de hospitalidad y conciencia. Filigramma ha crecido gracias a esa pluralidad y al compromiso de quienes conciben la creación como una posibilidad de encuentro, interrogación y transformación compartida.
Confío en que su lectura nos permita detenernos, pensar y reconocernos desde nuevas profundidades interiores.
Sin mayor preámbulo, les comparto el enlace para descargar la versión electrónica de este nuevo número de la revista, así como, a manera de adelanto, el editorial que escribí para Filigramma, número 30:
Este número tiene una relevancia especial: con su publicación, Filigramma alcanza sus primeras tres decenas. Un hecho que es la confirmación de una voluntad colectiva que ha sabido permanecer, crecer y abrir cauces para la palabra. Llegar al número treinta significa mirar lo realizado, agradecer a quienes han hecho posible el trayecto y renovar el compromiso con la literatura como una forma de conciencia y fraternidad.
Esta edición está dedicada a nuestro compañero y amigo Mino D’Blanc, Herminio Blanco, quien trascendió el pasado 3 de agosto. Con su partida se va un amigo entrañable, un hombre de mente privilegiada y ánimo siempre dispuesto a emprender proyectos en favor de la cultura de México y, muy particularmente, de Puebla, su entidad natal.
Mino destacó en casi todas las artes. Su presencia alcanzó el periodismo, la radio, la música, el cine, la literatura, la actuación, el espectáculo y la promoción cultural. Sin embargo, enumerar sus actividades sería insuficiente para comprenderlo. Su mayor obra quizá fue su capacidad para reunir personas, impulsar talentos y convertir la comunicación evidencia de la inteligencia colectiva. Allí donde había una idea, él veía una posibilidad; donde había una voz, encontraba una historia digna de ser compartida y un proyecto a favor del cual había que sumar voluntades.
Para quienes conformamos Sabersinfin, el tránsito de Mino hacia otro plano constituye una ocasión para reflexionar sobre el valor de cuanto realiza cada persona durante su paso por este mundo, especialmente cuando consagra su existencia al cultivo de la educación, la cultura y la poesía. La muerte interrumpe la presencia física, pero no cancela el espíritu. Una vida entregada a crear y servir continúa actuando en la memoria de quienes recibieron su generosidad.
Quienes hemos optado por dedicar gran parte de nuestra vida a la poesía desde el saber infinitista lo hacemos porque hemos comprendido que esta constituye una vía de acceso al conocimiento y, por consecuencia, al saber. No transita solamente por las rutas racionales y formales; avanza también por las dimensiones simbólicas, emocionales, intuitivas y culturales. La poesía nos permite pensar aquello que la razón no agota, nombrar lo que parecía indecible y otorgar un significado distinto a la experiencia.
En esa ruta crítica e intuitiva deben leerse los contenidos de Filigramma 30. En sus páginas dialogan la raíz nahua, la reflexión científica, la entrevista, el ensayo, la memoria, el amor y las diversas voces poéticas. Cada colaboración recuerda que escribir es tender un puente hacia el otro y que toda palabra auténtica aspira a ensanchar la conciencia. Filigramma pretende mantener vigentes las preguntas esenciales.
Treinta números nos enseñan que una revista cultural se construye con afectos, perseverancia y comunidad. Por ello, este aniversario es también un acto de gratitud y una promesa de continuidad.
Para concluir, cierro este editorial con los versos finales de mi composición Poema de un poeta frente a la muerte:
Dime, vida:
¿abona en algo ser poeta
en el final de los finales?
Abel Pérez Rojas (abelpr5@hotmail.com) escritor y educador permanente. Dirige: Sabersinfin.com #abelperezrojaspoetaPrincipio del formulario
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