Irán responde con drones y misiles a bases de EE.UU. en Kuwait y Emiratos


El conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a dar un salto este jueves, cuando Teherán anunció ataques con drones y misiles contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y en los Emiratos Árabes Unidos. Según el parte iraní, los objetivos fueron sistemas de comunicaciones satelitales, hangares y estaciones de radar en la base Ahmad al-Jaber, en Kuwait, y en Al Minhad, en territorio emiratí.

La ofensiva se presentó como represalia por los bombardeos estadounidenses del martes en el sur de Irán, que según el Ministerio de Salud iraní dejaron al menos 18 muertos y más de un centenar de heridos. Entre las víctimas civiles figura un ataque contra una boda en Bandar Sirik, donde murieron varias personas. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, declaró que Washington investigará esa acción y que el país “no etiquetará de momento” el enfrentamiento como una guerra formal, aunque reconoció que las fuerzas estadounidenses están en máxima alerta.

El presidente Donald Trump insistió en que el episodio “no durará demasiado” y que Estados Unidos está “listo para responder en cualquier momento”. Al mismo tiempo, descartó el uso de armas nucleares y afirmó que Irán está “militarmente derrotado”. En el Golfo, las defensas antiaéreas de varios países aliados interceptaron parte de los proyectiles. Jordania, por ejemplo, aseguró haber derribado 10 de 13 misiles.

El Estrecho de Ormuz, por donde circula una fracción crítica del petróleo mundial, sigue siendo el escenario más sensible. En días previos ya se habían reportado intentos de hostigar el tráfico mercante. Trump incluso llegó a sugerir, en redes, rebautizar el paso como “Trump Strait”, una ocurrencia que mezcla propaganda y presión diplomática.

Analistas militares advierten que la campaña, abierta desde hace meses, está desgastando a las tripulaciones. El portaaviones USS Abraham Lincoln atracó en Tailandia tras 286 días de despliegue, un récord que ha dejado huella en la salud mental de la dotación. En paralelo, viudas de militares muertos en operaciones de apoyo denuncian que se les niegan ciertas prestaciones porque el Congreso no ha declarado formalmente el estado de guerra.

La Cruz Roja iraní pidió a la Corte Penal Internacional que investigue el ataque a la boda como posible crimen de guerra. Naciones Unidas expresó “profunda alarma” por las víctimas civiles. El tablero regional se complica aún más con ofensivas hutíes en Yemen y con un tímido gesto israelí-libanés: la liberación del preso Malek Ghazi, primera entrega desde marzo, en un intento de reabrir conversaciones.

El riesgo inmediato no es solo militar: cada misil que cruza el Golfo empuja al alza el precio del crudo, ya por encima de 96 dólares el barril Brent, y obliga a navieras y aseguradoras a recalcular rutas. Lo que empezó como una escalada de represalias amenaza con convertirse en un conflicto de desgaste con factura global.

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