Conocimos hace unos días los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto
Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que da cuenta de los muchos retos que se
deben asumir desde el Estado mexicano.
Muchas cifras reveladoras que reflejan lo que desde hace algunos años los estudios
proyectaban, la pirámide poblacional iba revirtiéndose y habría que iniciar acciones de
política pública para ir enfrentándolo llegado el momento.
Ahora somos en el país 130 millones 392 mil 389 habitantes, de los cuales el 51.9% son
mujeres y el 48.1 son hombres; tenemos 19 millones 204 mil 670 personas de mas de 60
años, 14.7% de la población nacional.
El envejecimiento del país avanzó y casi alcanzó la
proporción que anticipaba el Consejo Nacional de Población (CONAPO) pero para el 2030
que proyectaba en un 14.9%. La edad promedio pasó de 29 a 32 años.
De manera que México atraviesa por un proceso de envejecimiento acelerado, que se
relaciona con otros datos: el descenso de fecundidad, la reducción de la mortalidad y el
aumento de la esperanza de vida.
Los datos reflejan que las mujeres tienen actualmente menos hijos e hijas, 1.9.
Si bien
este indicador pudiera representar la consideración de una mayor autonomía
reproductiva de las mujeres, no puede dejar de reconocerse que está atravesada por las
desigualdades a las que se enfrentan y es reflejo de otros factores: sueldos menores y
precarios la mayoría sin prestaciones por la informalidad en la que los desempeñan, altos
costos para formar una familia y por supuesto el tema de los cuidados que sigue siendo
responsabilidad de las mujeres, todo lo cual define la decisión del número de hijos e hijas
que desean tener.
La inseguridad y la violencia que vive el país también se ve reflejada en esta Encuesta ya
que fue medido por primera vez, el Desplazamiento Forzado Interno. Tan solo si
considera la premisa que cuando menos -como señala-
1 persona por familia ha sido
desplazada por estas condiciones se habla de que al menos 510 mil personas se vieron
obligadas a huir por la inseguridad delictiva, violencia y las catástrofes naturales, aunque
sabemos que la realidad es que familias enteras se han desplazado, de manera que esta
cantidad se tendría que multiplicar por tres como mínimo.
Como herramienta de consulta para la planeación estos y todos los nuevos datos que
aborda la Encuesta muestran la transformación demográfica de México y debe servir para
la construcción de políticas públicas, para que, a las personas mayores de edad en
ascenso, se les otorguen las condiciones mínimas necesarias para atender sus necesidades
de salud y bienestar
.
Se sabe que la tasa que se considera necesaria para mantener estable a una población es
de 2.1 hijos o hijas por cada mujer, ahí la urgencia de atender de manera integral las
desigualdades, ya que México presenta ahora niveles por debajo de la tasa de reemplazo
en todo el país, lo que podría prever que la población mexicana comenzará a contraerse,
fenómeno que podría tener repercusiones sobre la economía por la pérdida del bono
demográfico, la escasez laboral, recursos insuficientes para financiar pensiones, entre
otros.
El reto no es menor, las oportunidades muchas. Con todos estos datos que arroja la
Encuesta Intercensal 2025 ¿Será muy difícil visualizar este presente de México para
proceder a su atención? Porque de lo que se trata es de proyectar y construir el futuro de
nuestro país.
rgolmedo51@gmail.com
@rgolmedo
Palabra de Mujer Atlixco
rociogarciaolmedo.com
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