Después de varios años de enfrentar demandas y cuestionamientos por el impacto que sus plataformas pueden tener en niños y adolescentes, Meta habría alcanzado un acuerdo para poner fin a una de las disputas legales más relevantes relacionadas con el uso de Facebook e Instagram por parte de menores.
El pacto, alcanzado con una coalición integrada por 47 estados de Estados Unidos, el Distrito de Columbia y distintos territorios, contempla compensaciones que podrían alcanzar los 18 mil millones de dólares durante la próxima década.
Parte de estos recursos estaría destinada a programas de salud mental y atención para jóvenes.
Pero el aspecto más relevante del acuerdo no sería únicamente económico. Meta tendría que introducir modificaciones importantes en la manera en que los menores de edad utilizan sus plataformas, con medidas enfocadas en reducir el tiempo de exposición y evitar que las aplicaciones interfieran con el descanso y las actividades escolares.
Entre las nuevas restricciones se contempla impedir que los usuarios menores de 18 años puedan acceder a los principales feeds durante la madrugada, específicamente entre las 00:00 y las 6:00 horas. La medida busca reducir el uso nocturno de las redes sociales y los problemas relacionados con la falta de sueño.
También se plantea desactivar de manera predeterminada las notificaciones durante determinados horarios escolares y establecer un límite de hasta dos horas de uso diario para los menores, aunque los padres podrían autorizar modificaciones a esta restricción.
Otro de los cambios estaría relacionado con la exposición a contenidos que pueden afectar la percepción que los adolescentes tienen sobre su apariencia.
Meta tendría que ocultar los contadores de "me gusta" y reducir el acceso a herramientas de edición y filtros que modifican el cuerpo o el rostro, debido a las preocupaciones existentes sobre autoestima, imagen corporal y salud emocional.
La compañía también reforzaría sus mecanismos para detectar cuentas pertenecientes a menores de 13 años, con el objetivo de impedir que continúen utilizando sus servicios pese a las restricciones de edad.
El acuerdo también pone presión sobre otras plataformas
Uno de los elementos que genera mayor interés es el componente financiero del acuerdo. De los cerca de 18 mil millones de dólares contemplados, Meta asumiría inicialmente una cantidad estimada entre 12 mil y 12 mil 700 millones de dólares, mientras que el resto estaría sujeto a determinadas condiciones.
La estrategia también busca generar presión sobre otras grandes compañías tecnológicas.
Meta pretende que plataformas como TikTok y YouTube adopten medidas similares para proteger a los usuarios menores de edad y participen económicamente en esfuerzos relacionados con esta problemática.
De concretarse, el acuerdo podría convertirse en un precedente para futuras demandas contra las principales redes sociales, particularmente aquellas en las que los gobiernos estatales cuestionen el diseño de algoritmos y mecanismos destinados a mantener a los usuarios conectados durante largos periodos.
La resolución todavía requiere la aprobación definitiva de la jueza federal que lleva el caso.
Sin embargo, el proceso representa un cambio importante en la discusión sobre la responsabilidad de las grandes plataformas frente a los efectos que sus productos pueden generar entre niños y adolescentes.
Más allá del monto económico, las nuevas condiciones reflejan una creciente presión para modificar un modelo digital construido durante años alrededor de captar y mantener la atención de los usuarios.
Para Meta, el acuerdo podría representar uno de los mayores cambios en sus políticas dirigidas a menores y, al mismo tiempo, una señal de que las redes sociales enfrentan cada vez más límites sobre la manera en que pueden relacionarse con las nuevas generaciones.
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