Indignación y exigencia de justicia crecen en la Sierra Norte; habitantes cuestionan la estrategia de seguridad en la región
CHIGNAHUAPAN, PUEBLA.— La indignación y el dolor se apoderaron de Chignahuapan luego de que tres jóvenes, reportados como desaparecidos desde la madrugada del lunes, fueran encontrados sin vida este martes en distintos puntos del municipio.
De acuerdo con los primeros reportes, las víctimas fueron identificadas como Alan Loera Pérez, Gaby Arroyo y Reyna Isamar Rivera, quienes habían salido a convivir durante la tarde-noche del domingo. Durante las primeras horas del lunes, sus familiares dejaron de tener comunicación con ellos y posteriormente acudieron ante las autoridades para reportar su desaparición.
La búsqueda se prolongó durante varias horas, hasta que alrededor del mediodía del martes comenzaron a localizarse los cuerpos en diferentes sitios.
El primero, correspondiente a una mujer, fue encontrado a un costado de la carretera Chignahuapan-Villa Cuauhtémoc, a la altura de la comunidad de Paxtla. Poco después fueron ubicados otros dos cuerpos, entre ellos el de Alan Loera Pérez.
Los primeros informes señalan que los tres presentaban heridas producidas por arma de fuego en la cabeza. La Fiscalía deberá determinar mediante las investigaciones correspondientes las circunstancias en las que ocurrieron los homicidios y establecer quiénes fueron los responsables.
El triple asesinato provocó consternación entre habitantes y familiares de las víctimas, quienes demandan el esclarecimiento de los hechos, una investigación exhaustiva y la detención de los responsables.
Cuestionan estrategia de seguridad
El caso también volvió a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad en Chignahuapan. Habitantes han expresado preocupación por la incidencia delictiva tanto en la cabecera municipal como en algunas comunidades, al tiempo que cuestionan la efectividad de las acciones implementadas por las autoridades.
Entre los señalamientos ciudadanos se encuentra el desempeño del mando de la Marina encargado de labores de seguridad en la zona. Vecinos consideran que la presencia de elementos de seguridad no se ha reflejado, hasta ahora, en una reducción que genere mayor tranquilidad entre la población.
La exigencia también se extiende al Gobierno del Estado, al que ciudadanos piden reforzar los operativos y las acciones de prevención y combate al delito no sólo en Chignahuapan, sino en municipios como Zacatlán y otras localidades de la Sierra Norte.
Uno de los puntos que genera especial preocupación es la autopista Tlaxco-Tejocotal, donde usuarios y habitantes han denunciado hechos delictivos y demandan una mayor presencia de las corporaciones de seguridad.
Mientras las familias de las víctimas enfrentan el duelo, en Chignahuapan crece la presión social para que las autoridades esclarezcan el triple homicidio y garanticen condiciones de seguridad para quienes viven y transitan por la región
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El caso deja nuevamente sobre la mesa una exigencia de los habitantes: que la seguridad no se limite a operativos posteriores a una tragedia, sino que se traduzca en acciones permanentes capaces de prevenir nuevos hechos violentos y proteger la vida de la población.
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