El proyecto fue presentado durante el Primer Concurso de Sostenibilidad Textil (FEST-TEX 2026), organizado por la Facultad de Ingeniería de la BUAP. La iniciativa propone una plataforma biotecnológica basada en el uso de un fluido eutéctico elaborado con ácido láctico y cloruro de colina, un solvente biocompatible capaz de separar la celulosa de la lignina sin deteriorar la calidad de la fibra obtenida.
Como parte del proceso, el solvente puede recuperarse mediante una inyección controlada de dióxido de carbono, lo que permite precipitar la lignina y aislar la fibra. Además, la pulpa restante podría destinarse a la producción de biocombustibles, favoreciendo un esquema de aprovechamiento integral de los residuos.
La estudiante explicó que materiales como el agave, la piña, el plátano y la caña de azúcar comparten una estructura similar, por lo que sus residuos pueden utilizarse para extraer fibras naturales, especialmente en estados como Puebla y Veracruz, donde estos cultivos son comunes.
Urbano Hernández destacó que actualmente del agave se aprovecha principalmente el corazón de la planta, mientras que las espigas suelen desecharse. Su propuesta busca recuperar esas fibras para someterlas a procesos de blanqueamiento y transformación en textiles no tejidos, con aplicaciones en sectores como el automotriz, la construcción y la salud, donde podrían utilizarse en la fabricación de filtros, materiales insonorizantes, mallas y cubrebocas, entre otros productos.
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