reporta el precio promedio de la CBA: $2,117.86, lo que significa una ventaja marginal que no se siente en el bolsillo del ciudadano de a pie.
· Los productos que más subieron son cebolla, limpiador de piso, naranja, galletas y avena.
· El consumo de las familias se sostiene cada vez más con deuda: 1 de cada 3 mexicanos reporta tener algún adeudo, eleva el Índice Nacional de Morosidad.
Ciudad de México a 20 de julio de 2026.-
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) reporta la variación de precios de la canasta básica alimentaria de cuarenta y cuatro productos de junio a julio del presente año, estudio de mercado realizado en los treinta y dos estados de la República con una muestra aleatoria domiciliada, ambulatoria y estratificada en más de 200 puntos de venta en tres niveles de consumo: alto, medio y popular.
El precio promedio de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) resultó en $2,117.86 al disminuir su precio en promedio $14.80, lo que significa una variación marginal a la baja de 0.69%, que apenas se deja sentir en los monederos de las amas de casa, ya que esos pesos no hacen mayor diferencia.
Los cinco estados donde la CBA presenta mayor variación de precios fueron San Luis Potosí (3.09%), Tlaxcala (2.11%),
Edomex (1.78%), Tabasco (1.74%) y Chiapas (1.72%). En tanto, los estados donde la CBA resultó más cara son Edomex $2,515.50, Tabasco $2,279.00, Colima $2,268.00, Jalisco $2,246.00 y Zacatecas $2,246.00.
Los productos que más aumentaron en el último mes son cebolla 10.05% (de $24.88 a $27.38 ), limpiador de piso 5.94% (de $32.63 a $34.56), naranja 5.74% (de $32.95 a $34.84), galletas 4.97% (de $23.28 a $24.44) y avena 4.35% (de $43.86 a $45.77).
ANPEC confirma lo que ha venido advirtiendo: la mejora en ventas que se dejó sentir por el Mundial fue de carácter coyuntural; concluido el torneo, el consumo popular tenderá nuevamente a contraerse, las ventas caerán y el comercio regresa a la realidad de siempre: ventas débiles y consumidores mucho más cautelosos al momento de comprar.
“A ello se suma que en plenas vacaciones de verano muchos de los hogares mexicanos ya se alistan al ramalazo que significan los gastos por regreso a clases que un año sí y otro también terminan por desestabilizar la economía de muchas familias. No son pocos quienes recurren a préstamos, empeñan o venden pertenencias o se endeudan para cumplir con este compromiso, convirtiendo esta temporada en la fecha del calendario de consumo más difícil de honrar”, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
¿En qué momento económico nos encontramos? Vivimos un momento en donde el consumo privado en México en el último mes subió apenas el 0.1%; una tercera parte del consumo se realiza a base de deuda (según la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (Ensafi) 2023, 36% de los encuestados reportó tener alguna deuda) y el índice de morosidad se incrementa.
En otras palabras, el consumo no se sostiene porque a las familias les alcance más sino porque cada vez dependen más del endeudamiento para mantener su nivel de gasto. Estos factores forman parte del escenario de la baja inflacionaria que se reporta por INEGI.
Esta lectura tiende a complicarse aún más porque las guerras entre Estados Unidos e Irán y Rusia con Ucrania mandan mensajes erráticos; a ratos anuncian el cese de hostilidades para minutos después volver a arreciar la belicosidad del conflicto. Estas guerras encarecen el costo de los hidrocarburos y los fertilizantes y complican el abasto global por la incertidumbre e inestabilidad del estrecho de Ormuz; en fin, estas guerras complican la economía global y consecuentemente la nuestra.
A ello se suman los efectos del cambio climático, el fenómeno del Niño malo, generando y por generar un sinnúmero de desastres naturales que siguen afectando la producción agrícola y elevando la volatilidad de los precios de los alimentos.
En el ámbito nacional se suma un nuevo ingrediente: el inicio del proceso electoral rumbo a 2027. Conforme se acerque la jornada del 6 de junio, que será uno de los procesos electorales más grandes en la historia reciente de México, en donde se renovarán 17 gubernaturas, 500 diputaciones federales y miles de cargos locales, el ambiente político tenderá a intensificarse, añadiendo un factor más de cautela para la inversión, el consumo y las expectativas económicas.
“Toda esta fotografía indica que la baja inflacionaria observada en este momento será totalmente fugaz. Existen demasiados factores de presión acumulándose para pensar que el problema está resuelto y se puede ver venir un rebote inflacionario que desde luego no vendrá acompañado de una mejora en el poder adquisitivo de las familias”, concluyó Rivera.
Por ello, para ANPEC no es momento de echar las campanas al vuelo. Esta mejoría parece más una fotografía instantánea que un cambio de tendencia. Todo apunta a que el cierre del año será tan complejo como su inicio, con millones de hogares haciendo el mismo esfuerzo de siempre para que el dinero alcance hasta el último día del mes.
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