Qué gran orgullo da ver a jóvenes apasionados cumplir sus metas. Simón Teodoro Macías, de la Preparatoria Regional Enrique Cabrera Barroso, y Carlos Jahaziel Ponce Herrera, de la Preparatoria Benito Juárez García, pusieron en alto el nombre de la BUAP al ganar medallas de plata (categoría B) en la XXXV Olimpiada Nacional de Química, celebrada el pasado mes de abril en Hermosillo, Sonora.
Llegar hasta ahí no fue una coincidencia ni una tarea sencilla. Los estudiantes compitieron contra más de 120 de los mentes más brillantes de todo el país.
El certamen, organizado por la Academia Mexicana de Ciencias, los puso a prueba con rigurosos exámenes teóricos de química analítica, inorgánica, orgánica y fisicoquímica, además de intensas evaluaciones en el laboratorio.
Para representar a Puebla, Simón y Carlos tuvieron que destacar primero en un exigente preselectivo estatal de 12 jóvenes, logrando formar parte del selecto grupo de los cuatro alumnos mejor evaluados de la entidad.
Más allá de los exámenes y las medallas, a ambos jóvenes los une algo más profundo: una enorme curiosidad por entender cómo funciona el mundo y un amor genuino por la ciencia. No es sorpresa que ya tengan la mirada puesta en el futuro, planeando estudiar Ingeniería Química y Químico Farmacobiólogo. Además, el éxito no es nuevo para Simón Teodoro, quien el año pasado ya había demostrado su talento al quedarse con el segundo lugar en el Concurso Nacional de Química Marie Curie.
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