Detrás de cada certificado de preparatoria hay un esfuerzo compartido que nace en el seno del hogar. Al encabezar la ceremonia de graduación de 478 estudiantes de educación media superior del Complejo Regional Centro de la BUAP, la rectora Lilia Cedillo Ramírez expresó un profundo agradecimiento a las familias por depositar en la institución el tesoro más grande que poseen: la educación de sus hijos.
El festejo reunió el talento y la dedicación de jóvenes provenientes de las sedes de Acajete, Ciudad Serdán, San Salvador el Seco y Acatzingo, marcando el fin de una etapa de crecimiento y resiliencia.
Con el honor de fungir como madrina de esta generación, la doctora Cedillo Ramírez entregó personalmente los diplomas y reconocimientos a los egresados.
En un mensaje cargado de calidez y cercanía, los invitó a no detener su camino y a continuar con su formación académica, abriéndoles las puertas para que sigan formando parte de la gran comunidad de la BUAP, pero ahora desde las aulas universitarias.
Por su parte, el maestro Armando José José, director del Complejo Regional Centro, reconoció el respaldo constante de las autoridades universitarias para fortalecer la educación en las distintas regiones del estado. Al dirigirse a los jóvenes, les recordó que el fin de la preparatoria no debe verse únicamente como el cierre de un ciclo escolar, sino como el emocionante arranque de nuevos desafíos y de un futuro repleto de posibilidades donde cada uno tiene la oportunidad de escribir su propia historia de éxito.
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