Al minuto

¿JOSÉ LUIS GARCÍA PARRA FRACASÓ EN SU INTENTO DE BUSCAR LA ALCALDIA DE PUEBLA?





EN LA LÍNEA.Por Carlos Torres.

 La política, como bien se sabe, no solo se construye con decisiones, sino con momentos. Y en la Feria de Puebla, uno de los escaparates públicos más relevantes del estado, se mandó un mensaje que no pasó desapercibido. Ahí, entre reflectores, asistentes y la narrativa festiva, José Luis García Parra fue directo: no está en campaña, ni quiere estarlo.

 Su respuesta, ante los cuestionamientos sobre una eventual aspiración para encabezar los esfuerzos de la llamada Cuarta Transformación en la capital, fue más que clara: su prioridad está en la gestión, no en la boleta.

 El coordinador de gabinete cerró filas con el gobernador Alejandro Armenta, dejando ver que, al menos por ahora, la disciplina política sigue siendo una moneda de alto valor dentro del grupo en el poder. “No voy a participar”, dijo sin rodeos, en un tono que buscó cortar de tajo cualquier especulación. 

Pero en política, negar también es posicionarse. Porque mientras públicamente recomienda a otros servidores públicos no adelantarse a los tiempos electorales, en los hechos su propio nombre ya había circulado con fuerza meses atrás. Promoción en revistas, presencia en espectaculares y una estrategia de posicionamiento que, para muchos, fue un claro intento de medir terreno antes de tiempo. Ahí es donde aparece la contradicción. 

El llamado a la prudencia contrasta con una promoción previa que no logró traducirse en números. Y es que, a pesar de esa exposición, García Parra nunca terminó de despegar en las encuestas, donde otros perfiles han mostrado mayor consistencia. En ese escenario, quien aparece mejor posicionado es el diputado federal Alejandro Carvajal Hidalgo, seguido de figuras como Pepe Chedraui y Laura Artemisa, quienes han logrado mantenerse en la conversación sin necesidad —al menos visible— de una sobreexposición similar. García Parra, por su parte, optó ahora por el mensaje institucional: trabajo, resultados y lealtad.


 Un discurso alineado con la narrativa de continuidad que impulsa la administración estatal, destacando proyectos como el Sistema Integral de Movilidad como su principal carta de presentación. Sin embargo, el mensaje no quedó solo en la autoexclusión.

 También incluyó una advertencia —sutil, pero firme—: los tiempos importan y las responsabilidades actuales no deberían verse rebasadas por aspiraciones adelantadas. Traducido al lenguaje político: quien quiera competir, que no descuide su encargo. El problema es que, en política, la memoria también cuenta.

 Y hoy, en Puebla, el discurso de no adelantarse choca con antecedentes recientes. Una tensión que refleja el momento que vive la llamada Cuarta Transformación en el estado: un proceso interno donde todos se observan, se miden… y, aunque algunos lo nieguen, ya compiten. Por ahora, García Parra se repliega al terreno institucional. Habrá que ver si es una convicción definitiva o solo una pausa estratégica. Porque en política, los tiempos no solo se respetan… también se administran.

Comparte esto:

Publicar un comentario

 
Copyright © Al Minuto. Diseñado por Agencia Eslabom y Agencia Eslabom