Para combatir el enorme gasto energético de la refrigeración de datos, se han inaugurado los primeros centros de datos submarinos en aguas polares.
Utilizan el agua gélida como refrigerante natural, reduciendo el consumo eléctrico en un 30%.
• El dato: El calor residual se está canalizando para climatizar invernaderos en comunidades locales cercanas, creando un ciclo de economía circular.

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