EN LA LÍNEA Por Carlos Torres.
Entre la presión social y el silencio oficial
Vaya momento incómodo el que vivió el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, el pasado sábado. Lo que debía ser un acto institucional terminó convertido en un escenario de abierta confrontación social, cuando un grupo numeroso de habitantes de San José Chiapa alzó la voz —y algo más— en su contra.
No fue una protesta cualquiera. Frente a la propia presidenta de México, Claudia Sheinbaum, los inconformes exigieron, entre gritos e insultos, la destitución del mandatario estatal.
¿La razón? La inconformidad por la presunta imposición de un basurero en su municipio, llamado Polo de Desarrollo de Economía Circula,
un tema que ha encendido los ánimos y exhibido una evidente falta de consenso.
La escena fue reveladora. Armenta, visiblemente tenso, optó por el silencio.
Ni una palabra para intentar contener la embestida. Ni un gesto que mostrara intención de diálogo en ese momento crítico.
El gobernador, que en más de una ocasión ha presumido su carácter fuerte —“soy mixteco y estoy curtido”, ha dicho—, tuvo que resistir estoicamente una lluvia de reclamos que no dieron tregua.
Pero si alguien también salió raspada de este episodio fue la propia presidenta. Claudia Sheinbaum intentó, sin éxito, calmar los ánimos.
Sus llamados a la cordura fueron ignorados por una multitud que ya no estaba dispuesta a escuchar.
El mensaje fue claro: la molestia social no distingue investiduras.
Al final, la mandataria federal optó por retirarse, no sin antes prometer una futura reunión con integrantes de su gabinete para explicar los motivos del proyecto.
Una salida institucional ante un conflicto que, a todas luces, ya rebasó el terreno técnico para instalarse en el político.
Lo ocurrido en San José Chiapa deja varias lecturas. La primera: imponer decisiones sin socialización previa tiene costos.
La segunda: el silencio, en política, también comunica… y no siempre a favor. Y la tercera: cuando la ciudadanía decide hacerse escuchar, ni los protocolos ni las figuras de poder garantizan control del escenario.
El conflicto está lejos de resolverse
. Y lo que sigue podría ser aún más complicado si no se construyen puentes reales con una población que ya dejó claro que no piensa ceder fácilmente.
Con las consignas “¡No a la recicladora!” y “¡Fuera el basurero!”, pobladores de esta localidad irrumpieron en un acto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para manifestar su rechazo a la instalación del llamado Polo de Desarrollo de Economía Circular en este municipio.
FALLÓ LA SEGOB ESTATAL Y SUS OPERADORES POLÍTICOS
Bien dicen que cuando las cosas andan mal arriba se reflejan de inmediato abajo , tan es así que el escá ndalo político que arrojo la manifestación en contra del gobernador de Puebla Alejandro Armenta Mier por parte de un grupo numeroso de habitantes del municipio de San José Chiapa se pudo evitar si la secretaria de gobernación estatal hubiera operado a tiempo y desactivado a través del diálogo con los inconformes pero todo indica que dejaron correr el tema creyendo que lo tenían controlado y ¡zas! les reventó el problema en pleno evento que presidio la presidenta de México Claudia Sheinbaum quien se llevo sin duda una mala impresión del gobierno del estado pero no solo eso si no también que necesidad había de parte de la misma Claudia Sheinbaum de atender un asunto que solo le competía al gobernador Alejandro Armenta cuya imagen cada día que pasa esta peor por los escándalos políticos en que se ha visto involucrado en tan solo 16 meses que lleva al frente del gobierno estatal.
Por cierto que el director General de gobierno Carlos Martínez Amador estuvo a punto de generar un conflicto mayor al romper una cartulina a una joven manifestante.
La rechifla en la inauguración de Glow México alcanzó al gobernador Alejandro Armenta y al alcalde Pepe Chedraui.
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