Un virus que hasta hace poco se consideraba exclusivo de animales acuáticos ha dado el salto a los humanos, encendiendo las alertas en la comunidad científica internacional debido a los riesgos que representa para la salud pública.
De acuerdo con un estudio publicado en la revista Nature Microbiology, investigadores identificaron que una enfermedad ocular emergente podría estar vinculada con el nodavirus de mortalidad encubierta (CMNV), un patógeno ampliamente presente en especies acuáticas.
La afección detectada en humanos se caracteriza por síntomas como inflamación ocular persistente y aumento de la presión intraocular, lo que podría derivar en complicaciones graves si no se atiende oportunamente.
El análisis incluyó a 70 pacientes, en quienes se confirmó la presencia del virus en tejidos oculares, además de evidencias de respuesta inmunológica.
Según los datos epidemiológicos, más del 70 por ciento de los casos estaría relacionado con la manipulación de productos acuáticos sin protección o el consumo de alimentos crudos.
Los especialistas advierten que factores como el cambio climático y la creciente interacción entre humanos y ecosistemas marinos podrían facilitar este tipo de transmisiones entre especies, conocidas como zoonosis.
Asimismo, ensayos experimentales demostraron que el virus es capaz de infectar células de mamíferos en laboratorio y provocar daños oculares en modelos animales, reforzando la preocupación sobre su potencial impacto en la salud humana.
Ante este panorama, expertos recomiendan extremar medidas de higiene en la manipulación de productos marinos, así como evitar el consumo de alimentos crudos o poco cocidos para reducir el riesgo de contagio.
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