HUAUCHINANGO ENCABEZA EN EL ESTADO DE PUEBLA EL PRIMER LUGAR CON 256 TOMAS CLANDESTINAS
Pese a que Hidalgo se mantiene por séptimo año consecutivo como el estado con más tomas clandestinas del país, con dos mil 785 perforaciones, el municipio de Degollado,
Jalisco, emergió en 2025 como el nuevo epicentro del huachicol al registrar 672 tomas clandestinas.
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Hidalgo lidera en huachicol, pero los cárteles se mueven a territorios donde hay válvulas de Pemex que antes no habían explotado, toman nuevas plazas y reactivan actividades en polígonos que habían dejado cuando arreció el combate militar o contra sus rivales, pero ahora vienen aliados con organizaciones locales y nacionales; incluso, con quienes habían sido sus enemigos.
Por séptimo año consecutivo Hidalgo se posicionó en 2025 como el estado con más tomas clandestinas en el país: dos mil 785 con las cuales grupos de huachicoleros robaron diésel, gasolinas y petroquímicos a los ductos de Pemex.
El dominio por los territorios de la “ordeña” en el estado intensificó una guerra entre dos escisiones del otrora cártel único de Los H o Los Solas, en el Valle del Mezquital –una pugna que ha dejado cuerpos acribillados, ataques armados, multihomicidios, masacres y tortura extrema–, mientras que en la zona de Cuautepec, en el Valle de Tulancingo, Los Cenobios mantienen la operación del delito, confrontados con grupos que emanan de la Sierra Norte poblana, también dedicados al huachicol.
En todo el país, durante 2025, el primer año completo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la Subdirección de Salvaguardia Estratégica de Pemex detectó en 24 estados 10 mil 591 perforaciones a ductos para extraer hidrocarburos, un delito que, según su antecesor Andrés Manuel López Obrador, estaba “casi” erradicado.
El número de piquetes a válvulas para drenarlas mantuvo la tendencia de 2024 –con López Obrador a cargo hasta el último día de septiembre–, cuando se registraron 10 mil 396.
Después de Hidalgo, las entidades con más tomas clandestinas durante 2025 fueron Jalisco, con mil 713; Guanajuato, con 872; Puebla, con 860, y el Estado de México, con 759, de acuerdo con una solicitud de información dirigida por Proceso a Pemex (folio 340023800029826).
En 2025 se disparó el robo de combustible en zonas donde opera el Cártel Jalisco.
Entre los movimientos que tuvo este delito se encuentra el crecimiento de la “ordeña” en Degollado, Jalisco, el municipio con mayor incidencia en todo el país, con 672 ataques a ductos para robar combustibles. Con ello, superó a Cuautepec, Hidalgo, que tuvo 533 y era el poblado con más tomas clandestinas a escala nacional desde el inicio del sexenio del expresidente López Obrador.
El aumento de este ilícito en Degollado –uno territorio jalisciense donde rige el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)– fue de 96%, comparado con 2024, cuando tuvo 342 perforaciones, lo cual ya implicaba un crecimiento de más del cien por ciento con respecto de 2023, cuando Pemex descubrió 162 tomas clandestinas. Sólo este poblado de la región Ciénega, al sureste de los Altos, supera todas las “ordeñas” registradas en el estado de Querétaro (664), que en los últimos cuatro años ha tenido su mayor crecimiento histórico en el huachicol a la par de la extensión de la guerra entre el Cártel de Santa Rosa de Lima (CRSL) y el CJNG que venía de Guanajuato, y del crecimiento de un grupo nativo,
Los Hades, que también adquirió el denominativo de Cártel de Palmillas, por su lugar de origen, una localidad en San Juan del Río.
Degollado, de apenas 22 mil habitantes y 426 kilómetros de extensión, conocido por su labrado de cantera, igualmente suma más “ordeñas” que Baja California (497), Nuevo León (485), Tamaulipas (471) y todos los estados debajo de éstos.
Después de Degollado, los principales territorios del robo de combustible en Jalisco son Tototlán (272), Tala (172), Zapotlanejo (169), Atotonilco El Alto (136) y Tlajomulco de Zúñiga (134), con presencia dominante –según la Administración para el Control de Drogas del gobierno de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés)– de la organización criminal que estuvo al mando de Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho, hasta su abatimiento en un operativo federal el 22 de febrero último.
De igual manera los datos muestran un reposicionamiento de este delito en Guanajuato, después de que el CSRL, con su líder, José Antonio Yépez Ortiz, el Marro, se aliara desde prisión con los cárteles del Golfo (CDG) y una facción de Sinaloa (CDS) para enfrentar al CJNG en la guerra que tienen por el control de “El Triángulo de las Bermudas”, región en la que se ubican León, Guanajuato capital, Celaya, Salamanca, Villagrán, Irapuato, así como Apaseo el Grande y Apaseo el Alto.
Repunte de ataques a ductos.
Lo anterior lo develó la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, al sancionar al Marro y al CSRL el 17 de diciembre último.
Los datos de Pemex muestran un crecimiento en Guanajuato a partir de 2021, cuando registró 493 tomas clandestinas, que subieron a 576 en 2022, bajaron a 532 en 2023, pero se dispararon a 850 en 2024; es decir, un aumento de 57.99 por ciento.
Para 2025, la entidad gobernada por Libia Dennise García Muñoz Ledo sumó 872 perforaciones más, con Pénjamo (345), Villagrán (118) y Cortazar (117) como los municipios con mayor incidencia.
HUAUCHINANGO ENCABEZA EL PRIMER LUGAR EN TOMAS CLANDESTINAS
En Puebla lideran en el número de tomas Huachinango (256), Ahuazotepec (102), San Martín Texmelucan (96), Tepeaca (86) y Tlahuapan (79) y San Salvador Verde (62); mientras que en el Estado de México encabezan Axapusco (178), Huehuetoca (117), Nextlalpan (81) y Otumba (74). Pero ambos son parte de redes, movilidad y operaciones del huachicol más amplias: Puebla y su Sierra Norte con Cuautepec, Hidalgo; y el Estado de México con la zona de Tula también en la entidad gobernada por Julio Menchaca Salazar.
Después de estos cinco estados que concentran 66% de los piquetes a ductos en el país siguen Querétaro, con 664 casos identificados. Aunque antes no era un territorio principal de la “ordeña”, cinco de sus municipios concentran el delito: San Juan del Río, con 271 tomas clandestinas; Pedro Escobedo, con 254; Corregidora, con 101; Huimilpan, con 30, y la capital, con ocho.
En 2024 la “ordeña” en Querétaro tuvo su máximo histórico, con 724, que representaban un crecimiento de 58% respecto de las 458 de 2023.
A Querétaro, en cuanto a número de perforaciones a ductos, le siguen los estados de Baja California, con 497; Nuevo León, con 485; Tamaulipas, con 471; Coahuila, con 313; Veracruz, con 300; Chihuahua, con 231; Tabasco, con 225.
En 2022 la entidad natal del expresidente López Obrador registró 146 tomas, lo que representaba un descenso respecto del bienio pasado (262 en 2020 y 178 en 2021) y las autoridades locales presumían un delito contenido.
Sin embargo, ese periodo también enmarcó una recomposición en La Barredora, creada para robar combustibles y presuntamente liderada por el secretario de Seguridad del exgobernador Adán Augusto López Hernández, al escindirse del Cártel Jalisco Nueva Generación, del que obtuvo la iniciación criminal y después operó con el modelo de franquicia, para buscar el total control territorial en el giro del huachicol.
Esa separación detonó en una guerra caracterizada por la decapitación de cuerpos, abandonados en lugares públicos, y la extrema violencia, así como cuatro municipios en los que se concentra la “ordeña”: Cárdenas (112 tomas), Huimanguillo (88), Cunduacán (16) y Centro (6); en Centla, Teapa y Jonuta, una respectivamente, también se descubrieron ductos perforados.
Después de Tabasco siguen, en número de tomas clandestinas, Tlaxcala, con 151; Oaxaca, con 131; Michoacán, con 42; Sinaloa, con 35; Sonora, con 34; Durango, con nueve; Ciudad de México, con cinco; San Luis Potosí, con cuatro; Colima y Campeche, con dos, y Chiapas, con una.
Tlahuelilpan. Tragedia nacional de 119 muertos.
El paraíso del robo de combustible
Con una disputa abierta entre grupos, Hidalgo se mantuvo en el primer lugar nacional en tomas clandestinas, que fueron detectadas en 22 municipios; 26% de la “ordeña” del país se encuentra en este territorio, donde cada tres horas con 14 minutos se abre una válvula para robar combustibles.
Apenas el 23 de febrero último el gobernador Julio Menchaca Salazar reconoció que a la guerra entre dos facciones de Los H también se han sumado otros grupos en disputa, presuntos responsables de las dos cabezas humanas abandonadas en Tula con narcomensajes y del torso hallado en un canal de agua en Alfajayucan en la semana del 15 al 21 de febrero.
Esta batalla por el territorio ha sido la responsable de hechos de alto impacto como la masacre en el centro nocturno “La Resaka”, en la madrugada del 29 de noviembre en Tula, cuando un comando entró, abrió fuego, ultimó a seis e hirió a ocho más, además de rociar el lugar con gasolina, aunque finalmente no lo incendió, así como de los asesinatos de Gilberto Estrada Trejo, operador cercano a el Cuquis, uno de los lideres de la escisión de Los H o Los Solas, y de José David, el Sola, quien era visto como el sucesor al mando tras la detención de su hermano Hugo Alberto Muñoz Marmolejo, el H.
Desde 2018, cuando lideró por primera vez las perforaciones a válvulas de Pemex para extraerles combustibles a escala nacional, y hasta 2025, Hidalgo sumó 30 mil 313 tomas clandestinas. En ese periodo ha sido gobernado por Omar Fayad Meneses (2016-2022) y Julio Menchaca Salazar; también han ocurrido tragedias como la explosión de Tlahuelilpan (137 muertos, el 18 de enero de 2019), así como estallidos de ductos y camionetas con tripulación; igualmente se han descubierto túneles conectados a tomas ilegales y las autoridades de Estados Unidos detectaron una operación de trasiego de combustibles que conecta al Valle del Mezquital –desde donde se extrae el crudo– hasta Texas.
FUENTE PROCESO
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