Dubái, 28 de febrero de 2026 — La estabilidad que durante años ha caracterizado a Dubái se vio bruscamente interrumpida este sábado tras el lanzamiento de misiles desde Irán hacia distintos puntos del Golfo Pérsico, en una escalada que involucra también a Estados Unidos e Israel.
Según informaron las autoridades emiratíes, los sistemas de defensa aérea se activaron durante la madrugada al detectar múltiples proyectiles en trayectoria hacia territorio nacional. Varias explosiones resonaron tanto en Dubái como en Abu Dhabi, producto de las interceptaciones en el aire.
Intercepciones y daños colaterales
Las fuerzas armadas de Emiratos Árabes Unidos indicaron que la mayoría de los misiles fueron destruidos antes de alcanzar objetivos estratégicos. Sin embargo, fragmentos de los artefactos interceptados cayeron en zonas urbanas, provocando incendios menores y daños materiales.
En la exclusiva isla artificial de Palm Jumeirah se reportó un incendio en un complejo hotelero, mientras equipos de emergencia trabajaban para controlar la situación. En Abu Dhabi se confirmó al menos una víctima mortal, al parecer por escombros desprendidos tras la destrucción de un misil.
Las autoridades exhortaron a la población a no acercarse a restos de proyectiles y a mantenerse informada únicamente por canales oficiales, ante el riesgo de artefactos sin detonar.
Cierre del espacio aéreo
Como medida preventiva, se ordenó el cierre temporal del espacio aéreo emiratí. Las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Dubái y en el Aeropuerto Internacional Al Maktoum quedaron suspendidas, lo que provocó cancelaciones y desvíos masivos de vuelos internacionales.
La interrupción se extendió a países vecinos como Qatar y Bahréin, que también activaron protocolos de seguridad aérea y generaron una disrupción regional sin precedentes recientes.
Contexto de la escalada
La ofensiva iraní responde a ataques previos atribuidos a fuerzas estadounidenses e israelíes contra objetivos estratégicos en Irán. Analistas internacionales señalan que esta cadena de acciones marca una de las fases más delicadas del conflicto en Medio Oriente en los últimos años.
Aunque Emiratos Árabes Unidos no figura como actor directo en la confrontación inicial, su infraestructura estratégica y sus alianzas militares lo colocan en una posición vulnerable dentro del tablero geopolítico regional.
Un golpe a la percepción de seguridad
Dubái ha construido durante décadas una imagen de estabilidad, modernidad y seguridad que la convirtió en centro financiero y turístico global. Los acontecimientos de este 28 de febrero representan un hecho inédito para muchos residentes y visitantes, que relataron escenas de confusión al escuchar las detonaciones y observar destellos en el cielo nocturno.
Mientras las autoridades aseguran que la situación se encuentra bajo control y que los sistemas de defensa funcionaron con eficacia, la incertidumbre persiste sobre los próximos movimientos en esta escalada regional.
La comunidad internacional observa con cautela los acontecimientos, consciente de que cualquier nueva acción podría ampliar el conflicto más allá de las fronteras actuales del Golfo.

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