ntaron en el último mes son cigarros, café soluble, tomate verde, chile poblano y chile jalapeño. · México en una débil posición para enfrentar las nuevas reglas comerciales.
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El T-MEC DE LA DESGLOBALIZACIÓN
Por Al Minuto • enero 19, 2026 • Nacional Principales • Comentarios : 0
· ANPEC reporta el precio promedio de la CBA: $2,046.45, variación al alza de 1.29%. ($25.98)
· Los productos que más aume
ntaron en el último mes son cigarros, café soluble, tomate verde, chile poblano y chile jalapeño. · México en una débil posición para enfrentar las nuevas reglas comerciales.
ntaron en el último mes son cigarros, café soluble, tomate verde, chile poblano y chile jalapeño. · México en una débil posición para enfrentar las nuevas reglas comerciales.
Lo único cierto en el proceso de desglobalización es que nada es seguro.
Ciudad de México a 19 de enero de 2026.- La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) reporta la variación de precios de la canasta básica alimentaria de cuarenta y cuatro productos de diciembre del 2025 a enero del presente año; estudio de mercado realizado en los treinta y dos estados de la República con una muestra aleatoria domiciliada, ambulatoria y estratificada en más de 200 puntos de venta en tres niveles de consumo: alto, medio y popular.
El precio promedio de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) resultó en $2,046.45 al aumentar su precio en promedio $25.98, lo que significa una variación al alza de 1.29%.
Los cinco estados con la CBA más encarecida resultaron ser Yucatán (8.94%), Querétaro (8.58%), Michoacán (8.50%), Veracruz (6.32%) y Quintana Roo (4.79%). Los productos que más aumentaron en el último mes son cigarros 20.33% (de $88.25 a $106.19), café soluble 7.76% (de $145.31 a $156.59), tomate verde 7.11% (de $39.61 a $42.42), chile poblano 6.78% (de $50.75 a $54.19) y chile jalapeño 6.57% (de $39.01 a $41.61).
“En este 2026 es probable que asistamos a una realidad comercial profundamente distinta a la que conocimos durante décadas en el marco de los Tratados de Libre Comercio a favor de la globalización. Incluso, no puede descartarse la cancelación del T-MEC (México-Estados Unidos y Canadá) para dar paso a un acuerdo comercial binacional entre Estados Unidos y México, caracterizado por reglas volátiles, temporales y segmentadas. En otras palabras, una política comercial en donde “las reglas cambian” constantemente, aludiendo al slogan del famoso concurso televisivo”, explicó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
Bajo un esquema así, los actores económicos tendrían que repensarse por completo, las inversiones dejarían de planearse a largo plazo y pasarían a ejecutarse con horizontes cortos, decisiones rápidas y diseños altamente flexibles, la capacidad de reacción se convertiría en el principal activo de las economías nacionales. En estos nuevos tiempos, ya no existirían acuerdos duraderos ni reglas definitivas e inamovibles durante años; lo que hoy se pacta puede modificarse mañana si así conviene a las partes.
Si algo queda claro en este proceso de desglobalización y neoproteccionismo es la certidumbre de la incertidumbre permanente; lo único cierto es que nada es seguro.
Las empresas deberán ser ágiles, flexibles y contar con múltiples planes de contingencia, plan A, B, C, D o los que sean necesarios para operar bajo estas condiciones. Tras décadas de reglas comerciales estables desde la firma del TLCAN (1994), que permitían negociaciones de largo plazo, hoy el reto es aprender a trabajar en el corto plazo y saber responder ante lo inminente.
Es como frenar de golpe un tren de alta velocidad para cambiarle el destino, el rumbo y su lógica de operación. El resultado ya empieza a sentirse: inversiones detenidas, proyectos cancelados, cierres de negocios y una relocalización empresarial, pues los aranceles de por medio hacen que producir en México deje de ser barato y por ende atractivo y que producir en Estados Unidos ahora cueste lo mismo, lo que hace considerar a las empresas el reubicarse en territorio norteamericano.
La desglobalización nos lleva también a construir un ambiente de economía cerrada con un amplio costo fiscal; los aranceles, en los hechos, encarecen los productos y distorsionan los precios. Al cerrar la economía, los bienes se revaloran, adquieren nuevos precios y se vuelven más caros para los consumidores.
“El problema es que la economía mexicana no está preparada para estos zangoloteos; primero, porque la economía informal es hoy la más fuerte, paradójicamente es el mercado que más contrata mano de obra, empleando a más de 35 millones de personas, pagando en promedio una tercera parte de lo que pagaría la economía formal.
Por otro lado, el mercado formal está sobrerregulado, demasiadas trabas y trámites que cancelan la libre inversión y conculcan el libre comercio y consumo, además se encuentra sobretasado, es decir, paga una pesada carga fiscal”, detalló Rivera.
A esto se suma una doble extorsión: la corrupción ejercida desde múltiples gobiernos municipales por funcionarios de baja monta con la famosa práctica de la “mordida”, tránsitos, inspectores, policías, burócratas que aplican el tortuguismo en los trámites para obtener dividendos, todos de una manera u otra corrompiéndose y timando a los ciudadanos y, por otra parte, las bandas criminales que bajo la charola de la delincuencia organizada exigen cobro de piso para obtener el derecho a trabajar en paz. Corrupción y extorsión, dos caras de una misma moneda.
Todos estos yerros colocan a la economía mexicana en una débil posición para resistir o enfrentar de la mejor manera las nuevas reglas comerciales que están por imponérsenos en la era del nuevo T-MEC de la desglobalización.
Recientemente, a nivel federal, se han reunido expertos con autoridades para evaluar cómo sacar al país del estancamiento económico y llevarlo al desarrollo.
La verdad es que claramente se requiere de un golpe de timón para hacer girar en sentido inverso la inercia económica del país, desburocratizar, desregular, ampliar la base de contribuyentes y garantizar la seguridad con cero impunidades, son, entre otras, las palancas que hay que mover para que la economía se reactive.
“Es urgente también dejar de lado la política fiscal que utiliza el consumo popular como una vía de recaudación segura; se trata de lo contrario, volver asequible el consumo para que haya circulante en las calles. Formalizar nuestra economía requiere de la realización de un gran censo en donde se antepongan los beneficios para persuadir a los que ahora no contribuyen al erario a pagar la carga fiscal que esté al alcance de sus operaciones comerciales, de lo que se trata es que todos contribuyan lo que puedan, pero que todos paguen impuestos, pues más allá de la recaudación de dinero, se lograría con ello fortalecer nuestra gobernabilidad y se debilitaría el crimen y la delincuencia”, declaró Rivera.
Nunca es tarde para cambiar de rumbo. Frente a los cambios que plantea la desglobalización y el neoproteccionismo, México debe prepararse, entrar en modo ajuste y recalcular su destino hacia un mercado interno robusto y legal.
Este es el gran marco que explica por qué los precios que reportan las estadísticas oficiales no coinciden necesariamente con la realidad cotidiana. En la calle, mercados, tianguis y comercios de máxima proximidad, los precios de muchos de los alimentos son hasta el doble de lo que reflejan esos reportes. La inflación es una realidad inocultable que hoy padecen los consumidores, comerciantes, la sociedad entera, por lo que buscar tapar el sol con un dedo resulta ser un gran despropósito.
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