Gabriel Peterson ocupa un puesto de trabajo que tradicionalmente solo desempeñan personas con doctorado, tras entrenarse por sí mismo con ayuda de 'machine learning'.
Abandonó la escuela, dominó con ChatGPT la IA y hoy forma parte de la compañía que lo creó
Gabriel Peterson
Youtube @extraordinarydotcom
Gabriel Peterson no siguió el camino tradicional.
Hace cinco años dejó la escuela secundaria en Suecia, sin un plan claro y sin experiencia alguna en el campo que le interesaba, la ingeniería computacional. Hoy trabaja como investigador de inteligencia artificial (IA) en OpenAI y forma parte de Sora, una organización dedicada al desarrollo de sistemas de esa índole.
Su historia, testimonio del aprendizaje autodidacta potenciado por la tecnología, fue recogida en el pódcast 'Extraordinary'.
Impulsado por la fe en su proyecto
Todo comenzó con un consejo familiar. A los 18 años, sin título de secundaria y sin habilidades técnicas, decidió abandonar la escuela y fue un primo quien le sugirió desarrollar un sistema de recomendación de productos, utilizando IA. Motivado por la idea, Peterson se trasladó inmediatamente a Estocolmo para unirse a una 'startup'.
Los primeros pasos fueron duros: vendía su sistema mediante llamadas y correos en frío, utilizando ejemplos visuales y pruebas A/B para demostrar el impacto en los ingresos.
Vivía en la habitación de su primo, dormía sobre cojines en un dormitorio estudiantil, pero se mantenía firme, impulsado por la fe en el proyecto.
Aprender a programar fue un proceso práctico y guiado por la necesidad. Su primo le enseñó Java y Peterson desarrolló un pequeño juego en Python antes de completar el curso de 'machine learning' de Andrew Ng.
"Trabajar sobre problemas reales aceleró enormemente mi aprendizaje", recuerda. Reconoce que la presión del trabajo fue clave: sin ella, dominar nuevas habilidades habría sido mucho más difícil.
La influencia del entorno educativo también marcó su camino. Creció en Vaggeryd, una pequeña ciudad sueca donde nunca conoció a un ingeniero.
La primera vez que interactuó con un programador, en la escuela secundaria, cambió su percepción de lo posible y lo acercó al mundo de las 'startups'.
La IA como herramienta esencial de aprendizaje
Para Peterson, la IA se convirtió en una herramienta esencial de aprendizaje.
"Permite resolver problemas reales, asumir responsabilidades, y no requiere conocimientos profundos iniciales, sino saber hacer las preguntas correctas", explica. Defiende un enfoque "de arriba hacia abajo": comenzar por un problema concreto y luego profundizar en la teoría, en contraste con el método tradicional de aprendizaje académico.
Utiliza la IA diariamente, y eso va desde estudiar los fundamentos de los modelos de video en OpenAI hasta depurar códigos y explorar conceptos complejos mediante analogías visuales. Uno de sus métodos favoritos es explicar algo desde cero, repetidamente, hasta eliminar cualquier duda. Este enfoque le permite identificar lagunas en su comprensión y experimentar momentos de "clic" mental que considera esenciales para aprender.
Su carrera internacional comenzó cuando decidió mudarse a Estados Unidos. Contactó con varias empresas y su primer empleo fue en Dataland. Posteriormente trabajó en Midjourney, generando imágenes con IA, y aprendió la importancia de demostrar logros concretos para obtener oportunidades profesionales. Para él, la iniciativa y la capacidad de aprender pesan más que los títulos universitarios. Recomienda, incluso, ofrecer trabajar de gratis durante una semana para mostrar un valor real.
El joven subraya que la universidad, aunque valiosa por las amistades y experiencias, puede ser ineficiente para quienes buscan resultados rápidos.
En su experiencia, estudiar modelos de difusión de "abajo hacia arriba" le llevó tres días; un enfoque académico tradicional habría requerido seis años. La clave, dice, está en la libertad de aprender sin depender del sistema educativo formal y en demostrar habilidades reales frente a las empresas.
Influencias
Sobre su familia, recuerda que sus padres nunca lo presionaron por las calificaciones, lo que le permitió experimentar y explorar su camino. Sus mayores influencias fueron quienes compartían su visión, especialmente su primo.
En cuanto a oportunidades laborales, destaca la importancia de tomar decisiones difíciles, enfrentar el miedo y aprovechar la concentración de talento en ciudades como San Francisco (EE.UU.).
Hoy, Gabriel Peterson combina creatividad, autodisciplina y herramientas de IA para avanzar en la investigación tecnológica.
Su mensaje es claro: cualquiera, con suficiente dedicación y curiosidad, puede llegar al top 1 % en su campo. "La IA no es un truco, es un nuevo lenguaje para aprender", concluye, destacando el poder de la educación autodidacta y el aprendizaje guiado por la inteligencia artificial.
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