Últimas Noticias

21 de agosto de 2022

Deliberada extravagancia, poemario de Sarahí Jarquín

 


SABERSINFIN. Abel Pérez Rojas No hay ruta escrita, ni camino claramente definido cuando se toma al corazón como brújula y a la inspiración como motor. Abel Pérez Rojas 

 Me siento muy honrado de ser uno de los primeros en tener consigo Deliberada extravagancia, el más reciente poemario de la escritora poblana por adopción, Sarahí Jarquín (Oaxaca, México. 1951). Bajo el sello de Ediciones del Lirio, Deliberada extravagancia es una antología que recaba poemas escritos a lo largo de varios años mientras la autora desarrollaba sus novelas de históricas. 


 En Deliberada extravagancia Sarahí le escribe al amor, a la soledad, a los espejismos, a la ingratitud, a la tarde gris, a los momentos que solo las personas ultra sensibles perciben, como se ve en Ascuas de luz: Eran mis tardes bruma gris / luz de nostalgias frías. / Desleída palidez de ascuas en sombra. / 


Tu presencia, fue páramo en desierto, / oasis cierto, de espejismos inventados. / Mi puerta abierta, extendió su vista / acogió del paisaje los retoños / y miró un huracán enamorado / de mis sueños. / El aire mezcló la niebla y la arena estéril / para renacer plenitud con ascuas de luz. 


A través de una lírica cuidada el lector puede degustar en la impresión de doscientas cincuenta y ocho páginas, algunos momentos de la vida rural que están en riesgo de extinción: El río de mi pueblo / serpentea en suelo raso, / el sol lo baña en ocaso / y duerme con las estrellas. / Con su rumor en laderas / llena el cántaro vacío / y ayuda a las lavanderas / mojando pesado lío. / Con las gotas del rocío / que le rebota la piedra / moja su cara el río / y le sonríe a la hiedra. / Señor de los siete mares / me inclino para besarte, / tu agua cure mis males / y a mi pueblo no le faltes. / Cuando tus aguas rebasen / tu caudal en el sendero / que mis puentes las abracen / y no venga el curandero. / Líbranos de tu furia / para mirarte sin miedo, / perdona alguna injuria / y recibe nuestro ruego. En su poemario Sarahí va, viene, se detiene, sigue avanzando. El bolígrafo de la también autora de: Un Héroe extraviado Luna (BUAP. 2016), Un rayo de Luna (BUAP. 2017) y Todos los caminos son nuestros (Ediciones del Lirio. 2020); vibra guiado por los latidos de un corazón que no se cansa de ayudar, de velar por el prójimo, de amar post mortem. 


No hay ruta escrita, ni camino claramente definido cuando se toma al corazón como brújula y a la inspiración como motor, por ello, la poeta flota en las circunstancias y la adversidad. Deliberada extravagancia es un poemario que debe ser leído con detenimiento. 


Con el visto bueno de la autora, y a manera de invitación para que muchos lean Deliberada extravagancia, a continuación reproduzco parte de lo escrito a manera de prólogo por Leticia Díaz Gama, coordinadora del Círculo de Escritores Sabersinfin: La experiencia humana surge del fondo a la luz, del vientre materno que nutre y da forma ambigua al amor y al deseo, eje y apoyo donde surge la poesía. Canto a la vida, estallido súbito del espíritu; tentación del poeta por trascender lo oculto. Todo ocurre al perpetuar el alma en el tiempo: lo imposible es posible.


 Deliberada extravagancia, punta de lanza que atraviesa y horada la visión creadora de la poeta Sarahí Jarquín Ortega. Ella expande el vacío y edifica la memoria de su tiempo, dotándola de existencia ilimitada. Para llegar a su morada nos traza una ruta y la colma de metáforas poéticas. La poeta prolonga sus noches hasta el desvarió, en ella percibe la voz, el soplo divino que fluye en la totalidad de la sombra.



 Bajo el manto invisible y callado de la memoria, desgarra la realidad; mana luz innata por la hendidura de la vigilia. Devota de la noche, del ritual del insomnio, Sarahí Jarquín Ortega bosqueja eternidad con las ausencias y goza del privilegio humano de la tristeza; condena que da sentido a la presencia. 


 Sentir es la tarea inagotable de la Poeta Sarahí Jarquín que emigra de la razón a la nostalgia; inextinguible acontecer de un todo. Presente, pasado y futuro, sentir del que piensa, distiende y eterniza con abrojos y esquirlas la asiduidad de las auroras. Un mundo equilibrado, y por eso demasiado complejo: la belleza. Miel, pan, justicia y piedad para la morada del Ser donde Dios declara su presencia.


 Morar, habitar, estar en la mansión de la belleza, deliberada extravagancia poética que traspasa los límites de la comprensión humana, parcialmente inteligible para nuestra constreñida razón y que sin embargo es el manantial de luz y sombra que nos conforma.


 Ojo, lengua, sordera de la pasión: abrevadero de la metáfora, visión ciega que nos hechiza. En el vaivén del tiempo, en la ondulación de sus aguas, la nave de Sarahí nos ofrenda la gracia de universos infinitos. Muerte y amor aparecen asociados a lo largo de la obra poética de Sarahí Jarquín Ortega, finitud es el misterio. 



Hurgar en el enigma, loco afán de la razón que pretende burlar a la muerte con apenas un resplandor, perpetuidad que engaña y beatifica la locura del amor. Sarahí Jarquín Ortega, Poeta ligada desde su raíz de ceiba al aroma de las flores y las yerbas. De primaveras prodigas el sur de su tierra, inagotable como inextinguible su vocación por vivir. Mundos buenos en su mirar melancólico de niña. El croar de las ranas se pierde tras la sonoridad de las campanas y en el alfeizar de la mañana se encumbran los aromas de la cocina. Las hadas mecen a Sarahi: la niña deshoja pensamientos en la enramada de los sueños. 


El pino logró su pretensión de poeta. La paloma y el pino dejaron la loma. Yesca y cieno la hunden en el olvido, su ser ha perdido el centro y deambula atada a la soga del desequilibrio, aires que la conducen a la muerte, así inicia el poema número 1 de “INSOMNIO Y SOLEDADES” imágenes en relación con el drama de la muerte, donde colapsa para luego erguirse y resucitar. “Muero y resucito; en pedregoso estío” Muerte y resurrección, relación establecida en el poemario de la poeta Sarahi Jarquín Ortega, punto sur de su creación perenne. Nostalgia y presencia. Sentimiento de vida; declaración de amor que derrumba y consume. Más… no es así.



 En “DELIBERADA EXTRAVAGANCIA” revienta la aurora y estamos ante la presencia de un camino ensanchado por las heridas. Hay puntos suspensivos en el cruce de los caminos. De un árbol cuelgan las cruces del dolor. Con dudas y titubeos, Sarahí Jarquín Ortega le da sentido a la memoria y al olvido. No es aquí ¿Un tiempo nuevo nos espera? Nuestro encuentro, ¿será quimera? La transparencia de lo cotidiano fragmenta y astilla la tristeza y el desamparo. Con dudas y titubeos y a pesar de todo, el Sol canta en el horizonte. Hasta aquí lo escrito por Díaz Gama.


 No me cabe la menor duda que en los próximos años Sarahí Jarquín nos seguirá nutriendo con su inagotable talento. Hay escritora para rato y para bien. Concluyo con los siguientes versos del poema dedicado al entrañable y querido escritor Roberto Martínez Garcilazo (1960 - 2020), con los que acaba el libro: Cierro los ojos, para revivir tu imagen / y sentirte vivo, / para seguir tus huellas en nubes dormidas. / Libero tus palabras presas, / de la última hoja de mi libro. Abel Pérez Rojas (abelpr5@hotmail.com) es escritor y educador permanente. Dirige Sabersinfin.com
Comparte la Noticia :

Publicar un comentario

 

Top