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2 de julio de 2022

Vital la verdadera poesía en todas partes

 

SABERSINFIN . Abel Pérez Rojas. La poesía es madre y nosotros sus crías, quienes hemos mamado de sus bondades. Poema al Día Mundial de la Poesía. 
 Estoy plenamente convencido de que es vital que haya poesía en todas partes. Son tantos los beneficios que me parece inconcebible se dude de ello. A veces hay que llevarla y en otras ocasiones, quizá en la mayoría, hacerla visible. Anticipo que tratar este asunto es hacerlo extensivo al arte en general.



 Es esencial que haya arte en todas partes. Aunque por vocación y enamoramiento levanto estas líneas centrándome en la poesía. Para hacerlo con ciertas bases es necesario decir que no es poesía cualquier documento más o menos rimado o fragmentado de forma diferente a los escritos habituales.


 En El arco y la Lira, Octavio Paz da luz magistral al respecto: No son lo mismo, sin embargo, el uno puede contener al otro y viceversa, y ambos, a su vez, pueden estar vaciados de correspondencia. Un soneto no es un poema, sino una forma literaria, excepto cuando ese mecanismo retórico ha sido tocado por la poesía. Hay máquinas de rimar, pero no de poetizar.

 Por otra parte, hay poesía sin poemas; paisajes, personas y hechos suelen ser poéticos: son poesía sin ser poemas. Hay la diferenciación necesaria que se realiza entre poesía y poema. La poesía es mucho más que un género literario, es vida y corporeidad, es océano y síntesis. Gustavo Adolfo Bécquer plasmó —más de cien años antes que Paz— esta verdad en cuatro palabras: La poesía eres tú. 


Siempre es importante tener el referente etimológico griego, poiesis (creación o producción) para acercarnos al motor neural de la poesía; no para experimentar su esencia sublime, sino para tratar de asimilar su naturaleza transformadora.


 Poesía es, en lo más profundo, creación desde las entrañas, es producir desde dentro de nosotros hacia el mundo, he ahí la recomendación de Rilke en su primera carta de la colección Cartas a un joven poeta: Confiésese a usted mismo: ¿moriría si le estuviese vedado escribir? Es en ese terreno, en donde deben andarse las líneas escritas siglos atrás por Platón en El Banquete: ...


Sabes que el concepto de ποίησις es algo muy amplio, ya que ciertamente todo lo que es causa de que algo, sea lo que sea, pase del no ser al ser es creación, de suerte que todas las actividades que entran en la esfera de todas las artes son creaciones y los artesanos de éstas, creadores o «poetas». [...] Pero, sin embargo -prosiguió Diotima-, sabes que no se les llama poetas, sino que tienen otros nombres, y que del concepto general de creación se ha separado una parte, la relativa a la música y el arte métrica, que se denomina con el nombre del todo. «Poesía», en efecto, se llama tan sólo a ésta, y a los que poseen esa porción de creación (ποίησις), «poetas». 



Parece repetitivo, pero la creación bella, delicada, nacida en lo más profundo del ser es poesía. Ver esa naturaleza en el exterior es lo que nos permite apreciar poesía en un amanecer, en una sonrisa, en el silencio. Ese sublime universo, la actitud que conlleva y los efectos de descenderle hacia las personas o que éstas incursionen en aquel, es el entorno y las condiciones a las cuales me refiero para poder concebir por qué es valiosísimo hacer visible la poesía en todas partes. Solo a la luz de lo que venimos abordando se puede intuir el poder liberador, terapéutico y sanador de la poesía, que desde la psicología y la filosofía se ha abordado ampliamente. Ni qué decir del entramado neurofisiológico que se intenta desentrañar desde las neurociencias por científicos como el mexicano Enrique Canchola Martínez: …la poesía verdadera produce liberación de neurotransmisores que activan los circuitos cerebrales del placer y la recompensa; también, la poesía tiene la capacidad de incrementar los niveles de encefalinas y endorfinas, con lo cual se disminuye el sufrimiento y se incrementa la esperanza del vivir. Retomo la afirmación con la que inicia la cita de Canchola Martínez para apuntalar y hacer más clara la tesis que da título a este artículo: la poesía verdadera es vital que esté en todas partes. 



Verdadera poesía en todas partes para despojarse de la venda que impide ver las cosas como son, para sondear la felicidad que emerge del goce de las profundidades de la lengua y los lenguajes. Poesía —a pesar de los autonombrados poetas—, para mantener la fe en los ideales, la esperanza en el futuro y la fuerza en la utopía. Poesía más allá del uso perverso de quienes mueven los hilos de la Matrix en la cual estamos envueltos.

 Aún los más mercantilistas del sistema de vida imperante saben en el fondo que lo afirmado en este artículo es cierto, por ello manipulan a las masas a través de la sensiblería romántica, nacionalista y motivacional. ¿Te has preguntado cuantos billones de dólares se mueven gracias a la industria de la música, del cine, la literaria, entre otras, que en el fondo mueven las fibras poéticas de las personas? 


¿No es evidente que los himnos nacionales con sus letras de lírica épica predisponen a millones de personas en tal o cual sentido? Hacer visible la necesidad de que haya verdadera poesía en todas partes orienta a realizar esfuerzos no solo de divulgación y difusión, sino de alfabetización poética, de culturización poética; de estudio profundo, serio y comprometido de quienes aceptamos ser llamados poetas. Verdadera poesía en todas partes, a pesar nuestra y de quienes lo consideren vano y ufano. Concluyo con mi poema a propósito del Día Mundial de la Poesía. La poesía es pan para el hambriento, / es cobijo para el desamparado, es auxilio para el necesitado, / es trinchera para el rebelde, / es traducción para el extranjero, / es diálogo en la cerrazón, / es sentido de vida para el desorientado, / es la tuerca que faltaba al chiflado. /



 Cada verso es píldora oportuna, / es ungüento en el pecho / y cada publicación es alivio temporal. / La poesía es puente intergeneracional, / porque sus retoños sortean la Torre de Babel / entre jóvenes y experimentados. / La poesía es madre / para quienes somos sus crías / y hemos mamado de sus bondades. / Sin cautela o tacañería alguna / y sin riesgo de exagerar: / la poesía es todo... Abel Pérez Rojas (abelpr5@hotmail.com) es escritor y educador permanente. Dirige Sabersinfin.com
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