Últimas Noticias

4 de octubre de 2020

CORRUPCIÓN MORENA Fernando Vázquez Rigada

 

 La corrupción comienza a carcomer al gobierno de Morena, cuyo discurso de honorabilidad no es accesorio: es su eje de flotación.

 Las heces comienzan a flotar por todas partes. Confirman la sospecha: no son iguales: son peores. Roban igual, pero se creen impolutos. Su prédica moralina hace más insoportable su suciedad. El presidente le abrió las puertas a una serie de políticos que cargan con un gran desprestigio: Manuel Bartlett y Napoleón Gómez Urrutia no son sus excepciones, sino sus perlas. Al desmantelar la administración pública, llegaron personas sin conocimiento.



 También sin experiencia. Llegaron sedientos. Bajaron los salarios. El caldo de cultivo perfecto para corromperse. Hoy 7 de cada 10 compras del gobierno no se licitan. Los casos de impunidad comienzan a abundar: una secretaria, Yazmín Bolaños, que ganaba 2,800 pesos mensuales ha recibido contratos de presidencia por más de 60 millones de pesos. Subrayo: de presidencia. El hermano del presidente, Pío, ha sido exhibido recibiendo dinero.



 La imagen recuerda a René Bejarano y a Eva Cadena. Ríos de efectivo para financiar al partido político de López Obrador. La cuñada del presidente, Concepción Falcón, señalada de estar involucrada en un desfalco de 223 millones de pesos en el municipio de Macuspana. Manuel Bartlett, toda su vida político, fue expuesto como propietario de 23 casas y terrenos por más de 800 millones de pesos.




 Pero Bartlett fue exonerado por Irma Eréndira Sandoval, secretaria de la Función Pública. A su vez, ella, proveniente de la academia, fue descubierta con 5 casas y un terreno, todos adquiridos en 9 años. Valor: 60 millones de pesos. Conste: no los declaró. El actual presidente del partido Morena, Alfonso Ramírez Cuellar, ha denunciado a su antecesora, Yeidckol Polevnsky por un presunto desvío de 809 millones de pesos. Ana Gabriela Guevara, directora de Conade enfrenta responsabilidades por un quebranto de 51 millones de pesos. 



Pero ahí sigue. Jaime Cárdenas Gracia, un jurista intachable, solo soportó 100 días en la dirección del Instituto Para Devolver al Pueblo lo Robado (sic) porque…se robaban lo robado. El presidente prometió que resolvería el problema toral, según su visión, de México: la corrupción. Resolviéndolo, todo lo demás se resolvería. Así, click, en un chasquido. Lo haría, dijo, poniendo el ejemplo.


El problema es que cada vez más cercanos a él están sucios. No ha resuelto el gran problema. No lo ha enfrentado. No lo ha castigado. Quizá, por eso, estamos como estamos. Porque son como son. @fvazquezrig Zona de los archivos adjuntos
Comparte la Noticia :

Publicar un comentario

 

Top