José Roberto Fuentes López
Es relevante el 8 de marzo, día internacional de la mujer, fecha en la cual se
visibiliza la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de derechos, al tiempo
en que deben reconocerse los avances alcanzados y, continuar ante la
persistencia de desigualdades y violencia que debe erradicarse, razón por la cual
no solo debe ser de reflexión, sino también de acción.
La Organización de Naciones Unidas señala al 8 de marzo para:
Reconocer los derechos y aportaciones de las mujeres en todos los
ámbitos: social, económico, político y cultural.
Visibilizar las desigualdades de género que aún existen en el mundo,
como la brecha salarial, la discriminación laboral, la violencia y la falta de
acceso a la justicia.
Impulsar acciones y políticas públicas que promuevan la igualdad real
entre mujeres y hombres.
Generar conciencia social, especialmente en las nuevas generaciones,
sobre la importancia de la equidad y el respeto a los derechos humanos.
El origen del Día Internacional de la Mujer está ligado a los movimientos obreros y
feministas de finales del siglo XIX y principios del XX, surge de las
manifestaciones de mujeres trabajadoras que exigían: Mejores condiciones
laborales; Salarios justos; Reducción de la jornada de trabajo y Derecho al voto.
Un momento clave ocurrió en 1910, cuando la activista alemana Clara Zetkin
propuso, durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en
Copenhague, establecer un día internacional para luchar por los derechos de las
mujeres.
La propuesta fue aceptada por mujeres de distintos países.
El 8 de marzo quedó vinculado a las protestas de mujeres en Rusia en 1917, que
reclamaban “pan y paz”. Estas movilizaciones fueron determinantes para que se
José Roberto Fuentes López
reconociera ese día como símbolo de la lucha femenina.
En 1975, la ONU
conmemora oficialmente el Día Internacional de la Mujer, y en 1977 invitó a los
países a adoptarlo formalmente en sus calendarios nacionales.
Concretamente en México se han logrado importantes avances tales como:
Desde 1953 lograron el derecho al voto, el incio de su participación política formal.
Posteriormente se aprobó una reforma constitucional conocida como paridad en
todo, obliga a la representación igualitaria en los 3 poderes, ejecutivo legislativo y
judicial. Se reforma el derecho de las mujeres a: la Igualdad real. Una vida libre de
violencia, Igual salario por trabajo igual. Fortalecimiento de los derechos
reproductivos. La creación de leyes específicas contra la violencia de genero.
Y
una mayor participación en la vida pública y laboral.
En materia económica, el IMCO señala: en 2024 el trabajo no remunerado
representó el 24 por ciento del PIB, más que la manufactura con 19 por ciento y
más que el comercio con 20 por ciento. México tiene su segundo motor económico
operando sin sueldo, sin seguridad social y sin reconocimiento institucional.
“Las mujeres ganan menos en el mercado formal porque el mercado informal las
absorbe sin pagarles, y como resultado, tienen menos capital para invertir, y
menos apalancamiento para escalar profesionalmente. Es un círculo vicioso que
destruye valor en silencio, uno que no aparece en ningún estado de resultados,
pero que golpea a las mujeres, a las familias, a las empresas y al país”.
Ha habido avances importantes, sí; sin embargo, la igualdad real aún no se
alcanza, principalmente ante la creciente inseguridad, la violencia y las
desapariciones.
Sus comentarios jrobertofl2021@outlook.com