pueden ser candidatas a segunda vida para almacenamiento estacionario para electrolineras, siempre que pasen por diagnóstico, clasificación y criterios robustos de seguridad.
Baterías candidatas pueden reutilizarse en soluciones BESS para respaldo, gestión de demanda/arbitraje e integración con renovables.
Ciudad de México, 13 de enero de 2026.- La reutilización de baterías de vehículos eléctricos (VE) en bancos de almacenamiento de energía se perfila como una alternativa para extender el valor de uso de estos sistemas antes de su etapa de reciclaje, siempre que existan procesos de evaluación técnica y criterios robustos de seguridad.
De acuerdo con una reciente investigación de VEMO y REMSA, algunas baterías que llegan al final de su vida “automotriz” todavía conservan capacidad remanente que puede permitir su integración en bancos de almacenamiento de energía, por ejemplo, para respaldos energéticos o para complementar proyectos con generación renovable.
En términos generales, una batería puede considerarse candidata a segunda vida cuando ya no cumple con los requerimientos de desempeño de un VE, pero mantiene capacidad residual que puede ser útil en aplicaciones estacionarias (a menudo se menciona el orden de 70–80% como referencia, aunque el umbral depende del historial de uso, química, diseño y condición real del sistema).
¿Cómo funcionan los bancos de almacenamiento de energía?
Algunas baterías se pueden reutilizar para integrarse en Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS), al reservar y proveer energía para diversos usos, incluso a electrolineras. Esto permitiría maximizar el uso de las baterías antes del reciclaje y así reducir su impacto ambiental.
En el whitepaper “
Gestión de baterías de vehículos eléctricos en América Latina”, VEMO y REMSA explican que un banco de almacenamiento de energía integra módulos/baterías, un sistema de conversión de potencia (por ejemplo, inversores/convertidores) e instrumentos de control/monitoreo para almacenar y entregar energía según la necesidad del sitio (por ejemplo, respaldo, gestión de demanda o integración con renovables, como energía solar o eólica).
Una de las aplicaciones más comunes de los sistemas de almacenamiento es el arbitraje energético: se recargan durante las horas de menor demanda —cuando la electricidad es más económica— y se utiliza esa energía en momentos de mayor costo.
En infraestructura de recarga y operación de flotas, estos esquemas pueden representar ahorros importantes, especialmente cuando la energía proviene de fuentes renovables.
Viabilidad técnica y seguridad: condición indispensable
Es importante subrayar que la reutilización no es automática ni universal.
La viabilidad depende del estado de salud (SOH), la química, el diseño del pack y la capacidad de gestionar y monitorear el sistema de forma segura.
En la práctica, habilitar segunda vida requiere trabajo técnico especializado para diagnóstico, integración y aseguramiento de parámetros de operación segura.
VEMO y REMSA subrayan la importancia de que la gestión de baterías al final de vida y su eventual reutilización o reciclaje se realicen con manejo responsable y conforme al marco aplicable. En México, la identificación de si un residuo es peligroso se aborda mediante la NOM-052-SEMARNAT-2005, y la LGPGIR establece obligaciones y criterios generales para el manejo integral de residuos, incluyendo disposiciones para almacenamiento y prevención de riesgos.
Un paso hacia una economía circular energética
La reutilización de baterías para almacenamiento estacionario es esencial para un modelo más sostenible de gestión de recursos. Cuando se implementa con criterios técnicos y de seguridad, la reutilización puede:
Extender el ciclo de uso antes del reciclaje.
Reducir presión de minerales críticos.
Contribuir a reducir impactos asociados al ciclo de vida de la electromovilidad.
Apostar por la economía circular y por sistemas de almacenamiento con baterías reutilizadas es, en definitiva, un camino hacia un futuro energético más eficiente, responsable y sostenible. En ese esfuerzo, el objetivo es claro: evitar que un activo con capacidad remanente se convierta prematuramente en residuo o termine bajo esquemas de manejo inadecuados. Extender su vida útil de forma segura y trazable permite capturar valor antes del reciclaje.
Además de las baterías provenientes de vehículos eléctricos, existen otras fuentes potenciales de módulos reutilizables como scooters, bicicletas y motocicletas eléctricas, que abren oportunidades para integrar baterías obsoletas en sistemas estacionarios, siempre bajo criterios de seguridad, trazabilidad y cumplimiento.
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Acerca de VEMO
Fundada en la Ciudad de México en 2021,
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