Limón, papa y tomates disparan su precio
· Se incrementa la informalidad al 54.9% de la población ocupada: 33.1 millones de mexicanos trabajan sin prestaciones.
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La inflación alimentaria sigue golpeando el consumo esencial de las familias (inflación subyacente anual 4.52% – primera quincena de febrero).
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A mayor desempleo mayor informalidad, precarización laboral que debilita el mercado interno y afecta directamente al consumo local.
Ciudad de México a 2 de marzo de 2026.- Los últimos reportes publicados por INEGI, IMSS y Banco de México sobre el comportamiento de la economía permiten una doble lectura.
Por un lado, hay una narrativa optimista apoyada en indicadores macroeconómicos como la estabilidad del tipo de cambio, la fortaleza del peso frente al dólar y datos relacionados con inversión extranjera directo (IED).
Sin embargo, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), como organización que representa al comercio de lo esencial en todo el país, dirige la mirada hacia la otra realidad, la que priva en la economía social, el consumo local y el poder de compra de las familias mexicanas, pues la suerte de los consumidores es también la del pequeño comercio.
“En los últimos días hemos sido testigos del encarecimiento súbito de productos básicos como el tomate en sus muchos tipos, el limón y la papa, entre otros del segmento de frescos
. La inflación alimentaria no cesa en su tendencia alcista, lo que erosiona una vez sí y otra también, el poder de compra de las familias”, subrayó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
Hay 35 millones de hogares en el país y el 40% al menos (14 millones) viven en condiciones apretadas, no se debe perder de vista esta circunstancia social que resulta preocupante, pues el estado ideal sería garantizar un consumo alimentario suficiente para todo; tristemente la realidad dista mucho de ello.
A este panorama hay que añadir el crecimiento de la informalidad en el país.
Para enero del presente año la tasa de informalidad laboral en México creció al 54.9% de la población ocupada, en números absolutos, esto implica alrededor de 33.1 millones de personas trabajando en mercado informal (contra 27.2 millones trabajando en la formalidad).
La informalidad ha mostrado crecimiento continuado, con un aumento de más de medio millón de nuevos puestos informales de diciembre del año pasado al primer bimestre del 2026. Consecuencia de ello es el desempleo, que durante el mismo periodo se incrementó, perdiéndose 705 mil 427 empleos formales.
“Mayor desempleo genera mayor informalidad, esto significa un círculo de perder-perder para la economía nacional.
Esta realidad refleja una creciente precarización laboral y una deficiente valoración del trabajo en el país. El empleo se deprecia cuando no existen oportunidades de contratación, obligando a muchos jóvenes de reciente ingreso al mercado laboral a enrolarse en las filas de la informalidad, en donde pueden terminar ganando apenas una tercera parte de lo que debieran ganar en el sector formal. No hay duda, no existen suficientes oportunidades, y muchas de las disponibles son de baja remuneración, sin garantías y en total incertidumbre, esta es la suerte del mercado informal”, explicó Rivera.
El primer bimestre de este año se ha vivido un entorno complicado, cuesta arriba, con ventas a la baja, la inflación alimentaria se incrementó entre otras cosas por la aplicación del IEPS a bebidas saborizadas y cigarros, lo que generó presiones adicionales al consumo popular.
Por si fuera poco, el envío de remesas ha caído de manera histórica.
Al apreciarse el peso frente al dólar, su valor de cambio disminuye. Sumado a ello, el impuesto del 1% que Estados Unidos les estableció encarece los envíos tradicionales y desincentiva el flujo de dinero. Esto afecta al menos a 5 millones de hogares que encuentran en las remesas que les envían sus familiares su principal fuente de sus ingresos.
“Es necesario controlar y acotar el crecimiento del contrabando y la piratería que ingresan al país y fortalecen al mercado negro (como ejemplo: se estima que tres de cada diez cigarros que se venden hoy en México son de contrabando)
. El gobierno federal no ha logrado consolidar un sistema aduanero estable y eficaz, ha faltado liderazgo firme que garantice mayor seguridad y control en las aduanas del país; contrario a esto, más que contener, se ha facilitado el contrabando”, agregó Rivera.
Esta es la fotografía del arranque de año que ANPEC advierte desde el debate fiscal del año pasado
Ahí están los resultados, la economía social, el consumo local y el poder de compra de la mayoría de las familias mexicanas atraviesan por un momento difícil, lo mismo que el canal de abasto tradicional, reflejo inequívoco del adverso entorno económico que atraviesa el país.
Ojalá que la expectativa en torno al Mundial represente un verdadero factor de reactivación económica y se logren mejores cuentas con mejores resultados.
ANPEC seguirá señalando lo que ocurra y empujando las soluciones que el país demanda: fortalecimiento del mercado interno.
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