José Roberto Fuentes López .
Debido a la dinámica de crecimiento y al desarrollo económico, el tema
poblacional suscita controversia política, social y moral; diversos estudiosos,
puntualizan su preocupación, para que se emprendan acciones, debido a que esta
problemática no se resolverá afrontándola de manera aislada.
Las tendencias actuales, plantean él siguiente escenario “la población mundial
llegaría a 9 mil, 800 millones de personas en el año 2050.
Proyección que se
apoya en la hipótesis central, según la cual la fertilidad femenina que en 1995
tenía una media de cerca de 3,1 hijos por mujer, descenderá hasta el nivel de
reposición de (2,1 hijos) en el 2040.
La estabilización de la población mundial
sobre una meseta de 11.000 millones exigirá un siglo más, hasta el año 2150”
Así, entre los años 1995 y 2050, se añadirán a la población mundial 4.100 millones
de personas, el principal reto será encontrar los medios para alimentar, vestir,
alojar, proporcionar medios de trabajo y otros recursos; así como esforzarse por
conservar el medio ambiente tanto en el plano local como en el mundial.
Una diferencia de cifras puede implicar una enorme diferencia de la calidad de
vida de que van a disfrutar las futuras generaciones. La relación entre la calidad
de vida y el crecimiento de la población es lo que hace imperativa la acción de los
gobiernos, de determinar sus políticas; considerando crecimiento demográfico,
migración y distribución territorial de la población.
Ahora bien, los recursos naturales se encuentran bajo una creciente presión,
amenazando la salud pública, él desarrollo, la escasez de agua, el agotamiento de
los suelos, la pérdida de los bosques, la contaminación del aire y del agua, así
como la degradación de las costas.
A medida que la población aumenta, la mejora
de los estándares de vida sin destruir al ambiente se convierte en un reto global.
Hoy en día, las economías desarrolladas consumen recursos mucho más
rápidamente de los que pueden generar; los países en desarrollo con un
José Roberto Fuentes López
crecimiento rápido de la población se enfrentan a la necesidad urgente de mejorar
los estándares de vida; el ambiente empeora y la cantidad de tierra agrícola
disminuye por la degradación y el abandono.
El calentamiento global también
puede causar sequías y desequilibrar la agricultura,
Las presiones de la población han degradado unos 2,000 millones de hectáreas
de tierras arables, las actividades humanas están llevando a la extinción a miles
de especies de plantas y animales. Si la temperatura global continúa aumentando,
los niveles del mar subirán, causando inundaciones por todo el mundo.
La forma en que la gente preserve o abuse del medio ambiente determinará en
gran parte si los estándares de vida van a mejorar o a empeorar.
El número creciente de seres humanos, la expansión urbana y la explotación de
los recursos, mantienen en riesgo el futuro de la humanidad y puede provocar un
irreparable desastre ecológico.
Por ello, se deben tomar acciones que permitan la sostenibilidad, instrumentando
un uso más eficientemente de la energía, mejor manejo de las ciudades; la
disminución del crecimiento poblacional ayudaría a mejorar la calidad de vida y
daría tiempo para poder proteger los recursos naturales. Razón por la cual cada
país debe comprometerse a estabilizar su población y, conservar sus recursos,
para enfrentar el reto del desarrollo sostenible.
Situación que implicará manejar eficientemente la inversión pública, los recursos
naturales, las tecnologías agrícolas e industriales
.
Desafío al que se tiene que hacer frente, mediante la formulación de políticas, el
desarrollo de los recursos humanos, la movilización de los capitales necesarios, la
puesta en marcha de instituciones y la invención en nuevas y limpias tecnologías.
Sus comentarios jrobertofl2021@outlook.com