Con la donación de tres predios municipales, el gobierno de Tijuana fortalece el programa Vivienda para el Bienestar y pone el suelo público al servicio del pueblo.
Tijuana, Baja California.— En sintonía con la visión humanista de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el gobierno municipal que encabeza Ismael Burgueño Ruiz dio un paso decisivo para que más familias tijuanenses puedan acceder a una vivienda digna, propia y con certeza jurídica.
El Ayuntamiento de Tijuana aprobó la donación de tres predios municipales que serán destinados a la construcción de Viviendas para el Bienestar, como parte de la estrategia nacional que impulsa el Gobierno de México para garantizar que la vivienda deje de ser un privilegio y se consolide como un derecho para el pueblo.
Esta decisión representa mucho más que un trámite administrativo: significa poner el suelo público al servicio de las familias trabajadoras, de quienes todos los días sostienen la vida económica y social de Tijuana, pero que durante años han enfrentado dificultades para construir un patrimonio propio.
Los predios se ubican en zonas de alta demanda habitacional y crecimiento urbano, entre ellas la Zona Este y la delegación San Antonio de los Buenos, espacios estratégicos para impulsar un desarrollo ordenado, con acceso a servicios, conectividad y mejores condiciones de vida.
El alcalde Ismael Burgueño destacó que esta acción forma parte de un esfuerzo coordinado con el Gobierno de México para llevar bienestar a quienes más lo necesitan.
“Dimos un paso importante con la donación de predios que permitirán avanzar en la construcción de vivienda y brindar más oportunidades a familias tijuanenses de acceder a un patrimonio digno y con certeza jurídica”, expresó.
Bajo la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum, la vivienda no se entiende únicamente como una obra de infraestructura, sino como una política de justicia social. Tener casa propia significa tranquilidad, estabilidad, seguridad para las hijas e hijos, arraigo comunitario y futuro para las familias.
Con esta medida, Tijuana se incorpora de manera activa al segundo piso de la Transformación, demostrando que cuando existe coordinación entre los gobiernos municipal y federal, los programas sociales se convierten en resultados concretos para la gente.
El gobierno de Ismael Burgueño reafirma así una ruta clara: gobernar con sentido social, ordenar el crecimiento de la ciudad y acompañar las grandes políticas nacionales de bienestar impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum.
En Tijuana, la transformación también se construye con vivienda, certeza y patrimonio para el pueblo.