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6 de mayo de 2019

MORENOVALLISTA EXCLUYE A TRABAJADORES DE LA SSA EN ACTO DE CAMPAÑA DE MORENA



CUITLATLÁN

FERMÍN ALEJANDRO GARCÍA
Morenovallista excluye a trabajadores de la Ssa en acto de campaña de Morena
FOTO: esimagen / Oscar Morales

El sábado casi se logró que el grueso de los trabajadores de sector salud cerraran filas en torno a la campaña de Luis Miguel Barbosa Huerta, el candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia, un propósito que se vio empañado, parcialmente saboteado, por un antiguo operador del morenovallismo Malcom Ramírez, quien sin tener un cargo sindical ni siquiera ser servidor público, impidió la entrada a un acto proselitista de Morena a grupos altamente representativos de la Secretaría de Salud del estado (Ssa).

El fin de semana, en el salón Country de San Manuel, hubo un acto al cual acudieron cientos de trabajadores del IMSS, el ISSSTEP y la Secretaría de Salud de Puebla, entre otras instituciones. La relevancia de esa reunión es que, hasta el año pasado, la mayor parte de esos gremios eran parte de las estructuras electorales del PAN y ahora se ha logrado que se manifiesten libremente sus simpatías a favor de Morena, una vez que acabó la represión del morenovallismo.

Un acto altamente efusivo y que representaba un importante cambio, se vio empañado porque se impidió la entrada al acto de Mario Peralta Zambrano, junto con muchos de los trabajadores que lo acompañaban.


Al final los seguidores de Mario Peralta optaron por no escandalizar, por guardar la mesura, para no acabar arruinando el evento de Morena, que tenía como principal invitada a Yeidckol Polevnsky, la presidente nacional de esta fuerza política. En otra circunstancia ese incidente podía haber tenido un final violento.

Mario Peralta es actualmente el director de Equidad y Género de la Secretaría de Salud en el estado de Puebla. Su importancia radica en el ámbito sindical, ya que en los últimos meses ha logrado aglutinar a siete de los ocho grupos que el año pasado contendieron por la secretaría general del sindicato de esta dependencia oficial.

Por tanto su presencia y poder político en el gremio de la Secretaría de Salud no es menor, en cuanto al número de seguidores, ni en la influencia que tiene en el gremio. Sin contar que actualmente ha hecho una alianza con Roberto Morales Flores, quien ocupa el cargo de director de Atención a la Salud de la Ssa y es hermano del exgobernador Melquiades Morales Flores.

Lo grave de esta exclusión es quién la originó y por qué la ordenó. Para entender su relevancia es importante contar con los siguientes antecedentes:

Quien dio la orden de no permitir el ingreso a la reunión fue Malcom Ramírez, un médico que proviene de una familia de panistas y durante el sexenio de Mario Marín fue dos veces secretario general del Sindicato de la Secretaría de Salud, periodo en el cual por conveniencia se volvió priista.

Luego de haber sido representante gremial, se desempeñó como diputado federal del PRI y funcionario del Instituto Nacional para la Atención de Personas Adultas. Durante ese tiempo fue dado de baja –por su prolongada ausencia– como trabajador de la Secretaría de Salud y del sindicato de esa dependencia. Posteriormente fracasó en sus intentos de convertirse en presidente municipal y en diputado local.

Hace año y medio, Malcom Ramírez reapareció políticamente hablando en dos ámbitos:

Primero: como él no podía competir por la secretaría general del sindicato de la Secretaría de Salud, su grupo político puso como candidata a Elizabeth Parra Maldonado, quien logró ganar la contienda interna. El problema de la dirigente es que no tiene carácter y entonces el que realmente manda en la organización gremial es Malcom Ramírez, quien para disimular ocupa el cargo de secretario privado de la líder sindical.

Segundo: se incorporó a la campaña de Martha Érika Alonso Hidalgo, cuando era candidata del PAN a la gubernatura. Se sabe que Malcom Ramírez habría pactado con la aspirante panista que sería reincorporado como trabajador de la Secretaría de Salud, para que pudiera hacer vida sindical.

En los últimos meses, el liderazgo de Elizabeth Parra se ha venido abajo y ha crecido el malestar de los trabajadores contra su dirigente.

Quien ha logrado surgir como el líder de la inconformidad gremial es Mario Peralta Zambrano, a quien no dejaron entrar a la reunión de Morena.

Y Malcom Ramírez para volverse a acomodar, dejó de ser panista y priista, para ahora aparentar ser partidario de Morena y vender la idea de que por él van a votar los trabajadores de la Secretaría de Salud a favor del Partido del Movimiento de Regeneración Nacional.

Lejos de cohesionar a los trabajadores de la Secretaría de Salud en torno a Morena, parece que Malcom Ramírez le está jugando las contras a esta fuerza política.

Jiménez Merino revive el voto campesino del PRI
Aunque parezca sorprendente, en el equipo de campaña de Alberto Jiménez Merino, el candidato priista a la gubernatura, priva la confianza y la certeza de las cosas van caminando bien, que habrá un buen resultado al final de la campaña.

Es cierto que, hasta ahora, los principales sondeos de opinión pública no reflejan un resultado favorable al candidato priista, pero sus operadores creen que a nivel de campo se tiene otra percepción.

Alberto Jiménez Merino ha tenido una importante recepción en el sector campesino, no solamente por ser un hombre que siempre ha estado involucrado en el diseño y aplicación de políticas públicas para el agro, sino porque en el ámbito rural es donde el PRI mantiene activa la militancia y lealtad hacia el partido.

En ese esquema, de acuerdo a los cálculos que se han realizado en el equipo del abanderado tricolor es que en las encuestas no se está reflejando el voto campesino a favor del PRI.

Y que en el sector rural hay una reserva de sufragios que ha logrado ser rescatada por Alberto Jiménez Merino, por la identidad que genera entre las familias de labriegos y porque ahí no han penetrado los factores negativos que han dañado la imagen y las preferencias electorales del tricolor en los ámbitos urbanos.

Por esa razón se mantiene la idea firme que Jiménez Merino no debe verse como el candidato más rezagado del actual proceso electoral.

Que tiene la capacidad de disputar el segundo lugar de la contienda a Enrique Cárdenas, el candidato en común de PAN, PRD y Movimiento Ciudadano.

Niega la SGG intervenir a favor de Lastiri en conflicto laboral
Aurelio Fernández Fuentes

Director de La Jornada de Oriente

Por este medio me permito hacer varias precisiones sobre la información vertida en la columna “Cuitlatlán”, publicada el viernes 3 de mayo del año en curso:

Hago de su conocimiento que el litigio mencionado se trata de un asunto laboral, presentado para su trámite ante la Junta de Conciliación y Arbitraje del Estado de Puebla y por lo tanto es un asunto que está fuera del ámbito de responsabilidad de la Secretaría General de Gobierno.

Es sabido que el pleito fue iniciado desde junio del año anterior, antes de que iniciara funciones el gobierno actual y la parte demandante es un exempleado de diferentes dependencias del gobierno federal y una empresa de “outsourcing” que tenía contratos con las mismas y que dichas personas morales tienen domicilio legal en la Ciudad de México.

Por lo anterior, de conformidad con lo dispuesto por la Ley Federal del Trabajo, la Junta de Conciliación y Arbitraje del Estado de Puebla envió, desde el pasado mes de noviembre, un exhorto a la Junta Local de la Ciudad de México para llevar a cabo el emplazamiento respectivo en el domicilio del patrón, motivo por el cual se suspendió el proceso laboral para dar oportunidad a ambas partes, patrón y empleado, para presentar sus pruebas y continuar con el litigio.

Como usted puede apreciar, no se trata de un asunto que esté dentro del ámbito de la Secretaría General de Gobierno del Estado de Puebla, es más, en estos momentos se encuentra bajo la responsabilidad de una autoridad del gobierno de la Ciudad de México y por lo tanto, es erróneo afirmar que desde la SGG se esté apoyando a alguna de las partes.

En consecuencia, le pido hacer la aclaración pertinente, ya que la información publicada en la columna puede generar un criterio u opinión equivocado entre sus lectores.

Asimismo le reitero el compromiso de todos los servidores públicos de este gobierno por cumplir y hacer cumplir la ley, por lo que si la parte denunciante contara con pruebas de lo que se afirma en la columna, le solicito sea el conducto para pedirle que las presente ante las instancias correspondientes para que lleven a cabo las investigaciones de mérito.

Sin más por el momento, aprovecho para enviarle un atento saludo.



Jesús Ramos Vázquez

Director de Comunicación Social, Prensa y Difusión



Respuesta
Señor director:

En la columna del jueves pasado se cuestionaron dos aspectos sobre el tema que aborda Jesús Ramos:

Primero: que en la Secretaría General de Gobierno están instalados algunos de los principales operadores políticos del priista Juan Carlos Lastiri Quirós, lo cual refleja una estrecha relación entre el titular de esa dependencia, Fernando Manzanilla Prieto, y el ex candidato priista a senador y exfuncionario del gobierno de Enrique Peña Nieto. Una arista que no se aborda en la aclaración que envía Jesús Ramos.

Segundo: para nadie es desconocido que la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) es una instancia donde priva la corrupción y los abusos de poder. Basta preguntar a los despedidos del gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas para constatar esa condición. Y otra característica más es que en la JLCA nunca se mueve positivamente un asunto a favor de los trabajadores, si no es con la anuencia de las altas esferas del Poder Ejecutivo.

Frente a ese esquema es difícil de creer en la versión oficial de que no se ha intervenido a favor de Juan Carlos Lastiri Quirós en la demanda laboral que enfrenta por el despido injustificado de Carlos Castillo, quien durante 15 años fue su jefe de prensa.

Una aclaración pertinente: es cierto que el litigio inició el año pasado, cuando el gobernador era José Antonio Gali Fayad. La demanda a finales de 2018 había empezado a caminar –hablando jurídicamente– y fue al inicio del presente año, cuando ya estaba instalada la actual administración estatal, cuando en la JLCA se empantanó el caso y ya no camina, ni para atrás ni para adelante. Algo clásico de esa instancia.
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