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4 de abril de 2018

Toxqui corrió riesgos por el Movimiento Estudiantil 1976




JUICIO.MAURO GONZÁLEZ RIVERA.

Un mensaje nunca escuchado fue el que dirigió ante una nutrida concurrencia el licenciado en Economía y Doctor en Derecho, Alejandro Gallardo Arroyo, el pasado primero de abril, fecha en la que el gobernador Alfredo Toxqui Fernández de Lara, cumplió 14 años de su fallecimiento.
Tema nunca tocado en tribuna, fue el riesgo que enfrentó en ese entonces el mandatario poblano, por el hecho de ser amigo del ex presidente Gustavo Díaz Ordaz, como lo fueron en su momento los mandatario caídos como el general y doctor Rafael Moreno Valle y el doctor Gonzalo Bautista O´farril.
Se remitiría el orador al pasado de la historia no escrita. “El pasado no debe dejarse por concluido”, diría el orador, dentro del texto de su discurso de 13 cuartillas.

“La disputa entre el Partido Comunista-Rectoría y el Frente Estudiantil Popular, ampliamente posicionado en la Universidad se confrontan por las razones siguientes: el doble discurso del PCM ante los universitarios y su relación con la presidencia de la República¸ el crecimiento del Movimiento Estudiantil, ajeno al control de la burocracia univesitaria, evidenció a un rectorado que pregonaba la “democracia”, pero destruía a las escuelas opositoras”.
También, “el manejo discrecional del presupuesto; la constante provocación en las escuelas donde el PCM no era mayoría y el estudiantado pedía cuentas claras (medicina, leyes, preparatoria diurna; la expulsión del doctor Guillermo Cabrera Candia, director de la Escuela de Medicina y contraparte de Luis Rivera Terrazas, en la lucha por la rectoría en 1975; la instrumentación de la Universidad-Partido, polarizó enfrentamiento dentro y fuera d la institución”.
En ese contexto se decidió tomar el edificio Carolino, para manifestar el desacuerdo estudiantil ante la cerrazón del PCM y el Conejo Universitario; el 27 de abril de 1976 los estudiantes toman el edificio central y transcurren cuatro días sin enfrentamientos, mientras se realizaban manifestaciones en pro y en contra de los hechos.
En esos años Gallardo Arroyo, contaba con 24 años de edad. Académicamente licenciado en Economía y director de la escuela preparatoria diurna, licenciado Benito Juárez García.
Apuntaría que “la filosofía de la historia, distingue la memoria histórica de la historia formal, porque nombra las cosas por su nombre y por eso nunca termina de decirse lo que se debe decir.
Recuerda el orador que al calor del conflicto, la Policía Federal de Seguridad, comandada por Miguel Nazar Haro, actuando sigilosamente se acuartela en el Hotel Colonial, y desde ahí se orquesta un ataque al edificio Carolino siguiendo la prácticas de la guerra sucia.
“Los cuerpos de inteligencia del gobierno del estado, reportaron la presencia de la PFS, dirigida desde Los Pinos. Se gestaba un nuevo incidente para culpar al gobierno del doctor Alfredo Toxqui Fernández de Lara”. Reconocería el orador que este antecedente, precedía la caída de gobernadores en ese sexenio, de lo que no dio lugar a dudas.
La acción instrumentada culminaría el 5 de mayo de 1976, durante la visita del presidente de la República Luis Echeverría Álvarez, presentándose así la oportunidad de un diálogo-entrevista con el gobernador del estado, lo que permitió una defensa común, ya que de haber actuado por separado, implicaría una tragedia para ambos.
Con la fuerza de los argumentos y la serena actitud del gobernador Toxqui, se disipó la tensión y el diálogo corrió franco y sincero, cuando faltaban 36 horas para el desfile cívico militar y la esperada visita presidencial. El 4 de mayo de ese año se desalojaron las instalaciones del edificio Carolino, en prevención de lo que podía acontecer.
El autor del discurso, muy aplaudido por todos los asistentes a la Plaza de La Concordia en la ciudad de San Pedro Cholula, dio cuenta de que pasados los riesgos él se fue a estudiar la carrera de Derecho en la capital de a República, para reencontrarse al paso de lo años, al final de su sexenio, con el doctor Toxqui, cultivando una sincera amistad que perduró hasta la muerte del ejemplar político, acaecido el primero de abril de 2004.
Con antelación a los episodios relatados, Gallardo Arroyo habló del gobernador extraordinario que supo crear consensos sociales y que con gran visión concibió grandes transformaciones para el estado, por lo que siempre tendrá la gratitud y el aprecio del pueblo. “Se rata del único caso de un gobernante que merece un sitio especial en la historia de Puebla”, agregó.
Este escrito es una apretada síntesis del actuar político de un hombre cuyo legado fue “hacer posible lo adverso a través de la política, para administrar los conflictos antes que reprimir a nombre de las razones de Estado”. Toxqui estaba seguro de que “la libertad y la democracia, no solo son equivalentes, sino complementarias, porque sin libertad la democracia es despotismo y sin democracia las libertades son quimeras”.
VOCACIÓN DEMOCRÁTICA DE TOXQUI Y SU SERENIDAD EJECUTIVA: MARTÍNEZ ESCOBAR
Calificado el doctor Alfredo Toxqui Fernández de Lara, por el licenciado José Martínez Escobar, como un gobernador con marcada vocación democrática, caballeroso, de trato fino y respetuoso con sus gobernados y colaboradores, además de haber velado siempre por la seguridad pública y la estabilidad institucional, por encima de actitudes de provocación, actuando en todo tiempo con serenidad y respetando siempre el derecho irrestricto a la libertad de expresión.
Dentro del desarrollo de su discurso no escatimó el reconocimiento al político cholulteca que con creces devolvió al estado paz y tranquilidad, dejando atrás los años aciagos y caída de gobernadores con una frase que se recuerda siempre cuando acuñó la frase, “cancelemos odio y rencores”.
El caminar biográfico lo reseñó puntalmente el orador Martínez Escobar, desde sus años de infancia e la escuela pública José María Lafragua y sus estudios superiores en lo que fuera el Colegio del Estado. Su trabajo como médico a partir de su titulación en el año de 1939, lo realizó en diversas instituciones hospitalarias, siendo más adelante director de las clínicas 1 y 2 del IMSS, del Hospital conocido como “El Portalillo”, además de haber sido catedrático de la preparatoria y de la Escuela de Medicina.
Fue igualmente secretario general de la sección uno del Sindicato del Seguro Social, secretario de la CNCOP, secretario adjunto del PRI y predsidnete del mismo, subdirector de gobernación, oficial mayor de gobierno, secretario general de gobierno. Como representante popular fue diputado federal, Senador de la República, gobernador del estado (1975-1981), diplomático, presidente municipal de San Pedro Cholula, entre otras tantas cosas en las que sirvió con esmero y absoluta responsabilidad.
Al finalizar su carrera política se retiró a sus actividades particulares, llevando una vida sencilla y austera, prevaleciendo siempre en él la máxima Juarista que reza: bajo el sistema federativo, los funcionarios públicos no pueden disponer de las rentas sin responsabilidad, ni gobernar a capricho, sino con sujeción a las leyes. No pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio, ni a la disipación sino consagrarse asiduamente al trabajo, sujetándose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley señala.”
Entre los familiares del recordado político estuvieron su hermana María de la Pazz Toxqui Fernández de Lara, su hijo Guillermo Toxqui Basave, su nieto Guillermo Toxqui Vega, numerosos familiares, ex colaboradores y amigos, entre ellos los ex presidente municipales Ramón Blanca García, y Francisco Castillo, Pedro Sosa, Luis Cubillas Tellechea, Irma Sánchez Meneses, Carlos Sergio Peláez Olivares, Rubén Gallardo Mejía, Francisco Adame Díaz, Raúl Patiño Tovar.
A nombre del Ayuntamiento de San Pedro Cholula, expresó breves palabras la presidenta municipal interina, Soledad Pérez Tenorio.
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