Últimas Noticias

6 de noviembre de 2017

Visita de Enrique Ochoa decidirá si se releva a Jorge Estefan de la dirigencia del PRI

■ CUITLATLÁN.Por Fermín Alejandro García.

Mañana estará en Puebla el líder nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, en lo que podría ser el último acto público de Jorge Estefan Chidiac como líder estatal del tricolor, pues en el partido existe la versión extraoficial de ya está pactado el relevo del dirigente local. Si este se produce, se estaría mandando el mensaje claro de que el candidato presidencial será José Antonio Meade Kuribreña, toda vez que entre algunos grupos priistas siguen prendidas las veladoras a favor de Miguel Ángel Osorio Chong o José Narro, los titulares de Gobernación y de Salud, respectivamente.

Se sabe que Estefan tiene listas sus maletas para dejar Puebla e incorporarse al equipo cercano a Meade Kuribreña, quien a su vez ya estaría preparando su salida de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Hasta ayer se decía en los corredores del PRI que solamente hay dos candidatos para suceder a Jorge Estefan, en caso de que se produzca su renuncia: el ex candidato a gobernador Javier López Zavala y el senador Ricardo Urzúa Rivera.

Cualquiera de los dos llega bajo la lógica de que podrían ser factor de unidad entre los grupos del PRI, pero también existen fuertes objeciones. En general, en el tricolor persiste un malestar de las bases que difícilmente será sosegado por quien llegue a la cúpula del Comité Directivo Estatal del partido.

En el caso de Urzúa, se dice que en el Comité Ejecutivo Nacional priista se le ha visto como la mejor opción para encabezar al PRI por ser un político que no enfrenta diferencias, agravios, conflictos con las diferentes facciones del tricolor.

Urzúa es un político oriundo de la Sierra Norte que ha llevado una relación muy cercana con los dos últimos gobernadores priistas: Melquiades Morales Flores y Mario Marín Torres, y goza de mucha influencia con por lo menos una docena de mandatarios estatales por su empresa de renta de aviones y helicópteros.

Muchos no ven con buenos ojos a Urzúa porque lo perciben como alguien que va a buscar el cargo de presidente estatal del PRI para recorrer el estado, para tener presencia con la militancia y realizar acuerdos con grupos y organizaciones del tricolor para intentar colarse como aspirante a candidato a gobernador. Situación que se antoja ya poco viable, dado que la designación del abanderado ya casi está a la vuelta de la esquina.

El nombre de Javier López Zavala empezó a sonar debido a que, hace algunos días, un grupo de priistas poblanos se habría entrevistado con Meade y en ese encuentro el todavía secretario de Hacienda le habría dicho al político poblano que lo ve bien en tres opciones: como candidato a gobernador, como dirigente estatal del PRI y aspirante a senador, siendo las dos últimas opciones como parte de una misma posibilidad.

A Javier López Zavala muchos lo ven como un buen prospecto para dirigir al PRI y encabezar campañas electorales exitosas, pues es alguien que conoce la estructura del partido, sigue ejerciendo un importante liderazgo en muchos grupos regionales del tricolor y no ha dejado de tener contacto con la militancia.

Otro lo ven con desconfianza, pues consideran que es alguien cercano al grupo del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, con quien mantuvo una relación de no agresión a lo largo del sexenio pasado. Aunque muchos consideran que sigue vivo el agravio de haber sido derrotado en 2010, lo cual podría llevar a López Zavala a emprender un fuerte revanchismo contra el morenovallismo.

También se comenta que el CEN priista ha visto la posibilidad de poner a López Zavala al frente del PRI para no perder las estructuras políticas que sigue controlando el ex gobernador Mario Marín Torres, las cuales en su mayoría –por ahora– están inclinadas en favorecer el proyecto político de Alejandro Armenta Mier, quien se perfila a ser candidato a senador por Morena.

Más allá de que si se da o no el relevo de Estefan Chidiac, lo cierto es que Enrique Ochoa encontrará en esta visita a una militancia priista agraviada, enojada, decepcionada del PRI, luego de que el partido ha sido una fuerza política colaborativa, sumisa, controlada, sometida por Rafael Moreno Valle Rosas.

Y uno de los principales responsable de ese agravio se llama Enrique Ochoa, quien por órdenes del presidente Enrique Peña Nieto fue permisivo con los abusos del gobierno de Moreno Valle.

Por eso la visita del dirigente nacional del PRI para mucho militantes de este partido no representa ningún aliento o signo de que habrá tiempos mejores para el tricolor, pues existe el miedo de que el priismo siga llegando a acuerdos oscuros con el morenovallismo.
Comparte la Noticia :
 

Top