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6 de agosto de 2017

Ocho de cada 10 no aceptan a Martha Erika Alonso de candidata a la gubernatura



■ CUITLATLÁN.Por Fermín Alejandro García.

Cuentan que en el círculo político cercano al gobernador Antonio Gali Fayad se mandó a elaborar una encuesta estatal de preferencias electorales, arrojando que el PAN marcha en primer lugar –por ahora–, seguido de Morena a una corta distancia. Sin embargo, el dato más relevante es que ocho de cada 10 entrevistados no ve muy positivo o rechaza abiertamente la posibilidad de que el próximo titular del Poder Ejecutivo pudiera ser un pariente directo de un ex mandatario.

Dicho de otra manera: ocho de cada 10 poblanos ven poco aceptable o abiertamente repudian la posibilidad de que Martha Erika Alonso Hidalgo pudiera ser la próxima gobernadora de Puebla por el simple hecho de ser esposa del ex titular del Poder Ejecutivo, Rafael Moreno Valle Rosas.

No en todos los casos fueron respuestas directas hacia el matrimonio de Alonso y Moreno Valle, sino simplemente a la gente no le gusta que el poder político se herede a parientes. Sobre todo en el tema de esposos. En mucho porque sigue vivo el escándalo que dejó la siniestra pareja de Vicente Fox Quesada y Martha Sahagún, en el cual era ella quien mandaba en la presidencia de la República sin haber ganado en las urnas y quien protagonizó, junto con sus hijos, una larga lista de agravios por su frivolidad, abusos de poder y actos de corrupción.

Se sabe que esta encuesta –que se realizó en el primer círculo de confianza de Gali Fayad–, junto con otras más han llegado al Comité Ejecutivo Nacional del PAN, y en todas se tiene una valoración negativa a la posibilidad de que Martha Erika Alonso Hidalgo sea postulada para competir por la gubernatura de Puebla. No solamente por el rechazó que genera el ser esposa de un ex mandatario, que recién dejó el cargo, sino porque sería la receptora directa de los todas las calificaciones negativas del morenovallismo.

Por tanto se percibe a Martha Erika Alonso como una aspirante vulnerable y con altas posibilidades de que en campaña provoque la caída del índice de ventaja en las intenciones del voto que, por ahora, registra el PAN.

A partir de esa mediciones es donde ha surgido la idea de explorar la posibilidad de que Martha Erika Alonso en lugar de buscar la gubernatura, mejor se le mida en la opción de ser candidata a la alcaldía de Puebla.

Hay una diferencia fundamental que debe ser tomada en cuenta: el grueso de la obra pública que realizó Rafael Moreno Valle Rosas fue en la capital, pese a que tales proyectos tuvieron un impacto social muy pobre. En cambio en el resto del estado, el electorado está inconforme por el abandono que se sufrió de la administración morenovallista.

Esa condición es la que podría permitir a Martha Erika Alonso aminorar el rechazo como candidata por ser cónyuge de Moreno Valle.

La idea de que Martha Erika Alonso Hidalgo podría ser una buena aspirante en la capital y no a titular del Poder Ejecutivo del estado, proviene del presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés, quien tendría claro tres aspectos:

Primero: con Martha Erika Alonso de candidata a la gubernatura habría una exclusión del panismo tradicional en el proyecto de que el PAN siga gobernando.

Y eso podría provocar una desastrosa escisión en el partido, cuyas consecuencias no se reducirían en cuanto a su impacto al estado de Puebla, sino podría tener una fuerte resonancia en torno a la disputa por la presidencia.

Segundo: el PAN no puede ganar en Puebla sin el morenovallismo, por tanto se debe buscar que coexistan los neopanistas y los panistas tradicionales.

Tercero: los negativos del morenovallismo si son utilizados con inteligencia y agresividad por los opositores al blanquiazul, podrían fácilmente provocar una derrota del PAN en Puebla, por tanto es fundamental buscar un candidato a la gubernatura que no despierte el malestar contra lo que fue el gobierno de Rafael Moreno Valle.

Frente a este panorama el principal opositor a que Martha Erika Alonso pudiera ser postulada en la capital, en lugar de la gubernatura, se llama: Rafael Moreno Valle Rosas, quien busca imponer a su esposa a pesar de todos los inconvenientes que arrojan las encuestas.

Moreno Valle está buscando negociar su apoyo a la posible candidatura presidencial de Margarita Zavala Gómez del Campo o de Ricardo Anaya Cortés, a cambio de que el PAN le deje seguir controlando todo en Puebla. Es decir, que nombre candidato, dirija campañas y haga negociaciones con la oposición.

El ex mandatario quiere que a toda costa Puebla siga siendo su coto de poder. Ha manifestado que dicha exigencia no está a negociación.

Así como hace siete años fue el único que pudo sacar al PRI de Casa Puebla, ahora Moreno Valle, en su obsesión por controlar todo en el estado, podría ser el factor para echar al PAN del Ejecutivo.
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