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30 de agosto de 2017

La tormenta Harvey llega a Luisiana

Foto: Zócalo | AFP

En Nueva Orleans, ciudad devastada 12 años atrás por Katrina, se preparan para recibir la tormenta

La lluvia provocada por la cercanía del huracán Harvey cae sobre Nueva Orleans.

Estados Unidos.- Cinco días después de tocar tierra en Texas en forma de huracán, Harvey impactó este miércoles como tormenta tropical en Louisiana, un estado que no se ha recuperado completamente de los daños ocasionados por el huracán Katrina en 2005.


Harvey impactó en el oeste de la localidad de Cameron, indicó el Centro Nacional de Huracanes (NHC), con "lluvias torrenciales" que inundaron zonas del sureste de Texas y del suroeste del vecino estado de Louisiana.

El oeste de Louisiana era azotado por vientos máximos sostenidos de 72 km/h, y se pronostican lluvias de entre 130 mm y 250 mm en la región. Se espera que Harvey se debilite gradualmente a depresión tropical para la noche del miércoles.

Pero en Nueva Orleans, ciudad con zonas por debajo del nivel del mar que fue devastada 12 años atrás por Katrina, se preparan para recibir la tormenta.

La rama local del Servicio Nacional de Meteorología (NWS por su sigla en inglés) alertó contra la amenaza de fuertes lluvias en el sureste de Louisiana y el Sur de Mississippi, las que continuarán el jueves.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó el martes el estado de Texas, desde donde elogió la labor de funcionarios locales y federales ante una catástrofe de dimensiones colosales, mientras la costa del Golfo se prepara para más lluvias torrenciales.

Cuatro días después de que Harvey tocara tierra como un huracán de categoría cuatro, desatando un diluvio sin precedentes que convirtió en ríos las calles de Houston -la cuarta ciudad más poblada de Estados Unidos-, equipos de emergencia siguen intentando salvar a cientos de damnificados en una frenética operación de rescate.

Bajo una amenaza de más lluvias en los próximos días, el alcalde de la ciudad, Sylvester Turner, ordenó un toque de queda nocturno para impedir nuevos saqueos tras el paso de la devastadora tormenta.

Portando una gorra con siglas "USA" (EU) y ondeando la bandera de Texas, Trump intentó mostrar unidad al visitar con su esposa Melania la ciudad de Corpus Christi, donde elogió la labor de funcionarios locales y federales en respuesta al desastre natural, que ha dejado oficialmente cuatro muertos.

Con el fantasma de la desastrosa respuesta gubernamental al huracán Katrina en 2005 vivo en las mentes de los estadounidenses, Trump expresó esperanza de que "en cinco o diez años nos digan que reaccionamos como se debía hacer".

"Es épico", dijo sobre la elevación de las aguas. "Pero pasó en Texas y Texas puede enfrentar cualquier cosa", aseguró.

"No ha acabado"

"Estamos aún en gran parte en la fase de emergencia, donde salvar vidas y garantizar la seguridad de los habitantes es una prioridad", dijo en teleconferencia un alto funcionario de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).

Pero la lluvia sigue siendo la "mayor amenaza", dijo a la AFP, Dennis Feltgen, un portavoz del Centro Nacional de Huracanes (NHC).

Más de seis millones de habitantes de Texas se han visto afectados por 76 centímetros o más de lluvia desde el viernes, según el Servicio Nacional del Clima, que aún espera que Harvey acumule entre 15 y 30 centímetros adicionales de agua hacia el norte y este de Houston, a ambos lados de la frontera con la vecina Luisiana.

Y ya la tormenta parece haber roto el récord de precipitaciones causadas por un solo ciclón en Estados Unidos, indicó el SNC en un tuit.

"Esto no ha acabado", advirtió Feltgen, que calificó la situación de "catastrófica".

Trump y la primera dama evitaron visitar la zona más afectada, Houston, que permanece en buena parte bajo agua, para no perturbar las tareas de rescate.

Pero la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo que el presidente volverá a Texas el sábado y quizás viajará a Luisiana, a donde Harvey se dirige.

"Nunca había visto algo así"

En Houston -metrópolis de 2,3 millones de habitantes y seis millones en el área metropolitana-, la amenaza de una subida de aguas es constante.

Capital de la industria petrolera estadounidense, la suspensión de actividad de sus refinerías perturba al sector, aunque los inversores afirmaron contar con reservas de crudo suficientes.

Mientras, socorristas proseguían el martes las tareas de rescate, y las autoridades urgían a abandonar zonas de peligro.

Dos represas en riesgo de desborde fueron desaguadas para evitar una catástrofe en la periferia de Houston, y los residentes aledaños a una planta química en una zona cercana fueron evacuados por precaución.

La tormenta envió a unas 8 mil personas a refugios y cientos esperan ser rescatadas en Texas, el segundo estado más grande del país, y al que Trump había prometido el apoyo del gobierno federal en el "largo y difícil camino de la recuperación".

Las autoridades esperan albergar a un total de 30 mil personas en refugios y estiman que unos 450 mil pedirán ayuda al gobierno federal.

Andrea Aviles, de 16 de años, aguardaba en un hotel con una treintena de familiares de origen mexicano, tras dejar su vivienda en Winnie.

Las clases debían haber comenzado el lunes, pero su vida está patas arriba por Harvey. "Nunca había visto algo así", aseguró .

Por: AFP
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