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1 de julio de 2017

Tres trucos para enfriar cerveza en menos de cinco minutos

Enfriar tus cervezas en pocos minutos es posible si sabes cómo hacerlo

El verano está aquí. Quedas con tus amigos para una cena en el patio de tu casa. Tú te encargas del risotto pero tu amigo Pedro, que ha venido tarde, sólo ha conseguido cervezas calientes. Que no cunda el pánico. Aunque el mercurio apunte a más de 40º, aún hay posibilidades de tener las cervezas bien frías para cuando el risotto esté al dente.

Truco 1: hielo, agua, sal y… ¡alcohol!

Cerveza fría en 3 minutos. El método perfecto para barbacoas en verano donde no se cuenta con frigorífico cerca.

Tendremos que conseguir un recipiente, como una nevera, y llenarlo con agua, hielo y un par de puñados de sal.

El porqué de este fabuloso proceso está en la ciencia. La sal querrá calor para quedarse diluida en el agua (proceso endotérmico). Al estar dentro de un recipiente con hielo, tomará dicha energía de lo que más cerca tenga, como por ejemplo, tus cervezas.

Además, la sal reducirá la temperatura de fusión del hielo, por lo que el agua enfriará rápidamente, consiguiendo una concentración frigorífica que podrían conservarse hasta -9º sin perder su estado líquido. Si, además, añadimos una botella de alcohol, se retirará el calor de la disolución y acelerará el enfriamiento. Con todo ello podremos conseguir tener nuestra cerveza bien fría en pocos minutos.

Truco 2: envolver las cervezas con servilletas mojadas

Un método menos eficaz pero también más sencillo.

Envuelve las cervezas con una servilleta mojada y colócalas en el congelador. El agua se enfriará más rápido que la cerveza, por lo que tu cerveza caliente tendrá una camisa de agua fría que servirá de conductor del frío.

Al enfriar las cervezas en el congelador siempre hay que tener cuidado de no olvidar las cervezas dentro.

Truco 3: rociar las cervezas con un spray boca abajo

Se trata de un truco efectivo, siempre que dispongas de un spray de aire comprimido para limpiar aparatos electrónicos.

Simplemente, se debe colocar el spray boca abajo y rociar la cerveza. Al estar boca abajo, del spray sólo saldrá el gas a presión, que para nuestro gozo está a una temperatura bajo cero. Ten cuidado. Si lo haces durante mucho rato podrás incluso congelar la cerveza.
Fuente: Te Interesa.es/Rafael Carrasco
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