Últimas Noticias

26 de junio de 2017

Morena, el desgaste de Gali y el Panal, según Estefan, son los factores que le darán el triunfo al PRI


en 2018.

■ CUITLATLÁN.Por Fermín Alejandro García.

Según las definiciones del Comité Directivo Estatal del PRI en el estado el partido no está “muerto” políticamente hablando, ni es comparsa del morenovallismo, sino por el contrario tiene amplias posibilidades de arrancar el próximo proceso electoral en empate con el PAN, lo cual lo pondría en la antesala de recuperar la gubernatura en el año 2018. En ese esquema, el tricolor podría alcanzar dicho objetivo por tres factores: el desgaste de la administración de Antonio Gali Fayad, la presencia de Morena y una alianza que el tricolor pactaría con el Panal, es decir con el magisterio.

Jorge Estefan Chidiac, el presidente estatal del PRI, se reunió ayer en el Centro Histórico con un grupo de columnistas a quienes les explicó el panorama que avizora de esta manera:

Si el PRI concreta una coalición electoral con el Partido Nueva Alianza, que controla el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el Panal le podrá aportar, de entrada, unos 3 puntos de intención del voto al tricolor poblano.

Morena, el partido que encabeza Andrés Manuel López Obrador, le va a restar votos al PAN de manera considerable, por arriba de los 4 puntos, en lo que será la segunda participación estatal de dicha fuerza política.

Y el desgaste del gobierno de Antonio Gali Fayad va a provocar que Acción Nacional pierda otros 3 puntos.

Si se toma en cuenta que el año pasado el PAN y sus aliados le ganaron al PRI la elección de gobernador por una diferencia de casi 12 puntos, ahora el tricolor tendría la capacidad de remontar, por los tres factores antes citados, un mínimo de 10 puntos, que colocaría a estos dos rivales políticos en un eventual empate técnico.

Así como lo contó Jorge Estefan Chidiac parece convincente ese esquema de crecimiento del PRI, el cual contrasta con la visión que domina en la opinión pública que ve al tricolor como una fuerza política dividida, sin liderazgos importantes y sin personalidad de oposición al morenovallismo.

¿Es factible el esquema planteado por Jorge Estefan? Por ahora parece una buena lista de escenarios deseables, pero complejo que ocurran, por las siguientes razones:

El ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas cultivó mucho su relación con la cúpula nacional del SNTE y con el presidente del Panal, Luis Castro, a tal grado que el dirigente de este partido bonsái era mejor recibido en los actos oficiales del morenovallismo que los líderes de las fuerzas políticas más importantes, incluido el presidente del PAN.

Se antoja difícil que el Panal rompa sus vínculos con el morenovallismo, luego de que este partido en 2016 compitió en varios estados al lado del PRI, menos en Puebla.

Acerca del desgaste del gobierno de Antonio Gali Fayad es posible que los yerros del actual titular del Poder Ejecutivo abonen al índice de votación del PRI, pero hasta ahora no se percibe que el tricolor tome una actitud crítica, agresiva, severa, hacia el morenovallismo, lo cual no permite al Partido Revolucionario Institucional convertirse en el articulador del malestar hacia el PAN y el grupo político del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.

Sobre Morena, que registra en el estado un alto índice de simpatías, es un partido que no solamente va a quitarle votos al PAN, sino también al PRI, ya que los cuestionamientos de Andrés Manuel López Obrador se dirigen directamente contra Enrique Peña Nieto, el presidente más mediocre que ha tenido México en las últimas décadas.

En el encuentro con columnistas se vio a un Jorge Estefan Chidiac con mucho ánimo y seguridad de que el PRI va a regresar a Casa Puebla, lo cual es logro en este partido que ha estado huérfano de liderazgos fuertes desde que perdió la gubernatura –por primera vez– en el año 2010. Sin embargo, sigue sin convencer, no acaba de tener carácter de fuerza política opositora y se le sigue percibiendo como una comparsa del morenovallismo.
Comparte la Noticia :
 

Top